"Munir decepcionó a mucha gente en Marruecos"

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Hay jugadores en Alemania, España e Italia, con los que aún no ha contactado la federación marroquí de fútbol

Amine El Amri, periodista de 'Le Matin'. / JCP

08 de enero de 2015 (19:38 CET)

La decisión de Munir El Haddadi de dar la espalda a los leones del Atlas en beneficio de La Roja, se recibió con indisimulado malestar en Marruecos. La opinión pública y sectores oficiales marroquíes vapulearon al delantero hispano-marroquí del Barça por decantarse –él, o su padre–, por la selección de Del Bosque. "El patriotismo no se compra ni se alquila", declaró el seleccionador marroquí Ezaki Badou. El diario independiente en lengua árabe Al Massae [La Tarde] acusó a la federación de haber actuado con negligencia cuando en febrero del año pasado, quiso convocar al delantero azulgrana para la Sub 21, y por problemas con su pasaporte, no pudo hacerlo. Amine El Amri [El Jadida, 1982], periodista de Le Matin de Casablanca, tiene otra percepción del asunto: "Munir decepcionó a mucha gente en Marruecos. Pero su caso no es único, hay otros futbolistas de origen marroquí que también optaron por no jugar con la selección, y la gente debe respetarlo". La entrevista se realizó en el café Le Siroua, en Guèliz, el barrio colonial y más moderno de Marrakech, durante la semana de la Copa del Mundo de Clubs de FIFA que ganó el Real Madrid.

– Algunos jugadores europeos son criticados en Marruecos por su falta de espíritu nacional.

– Sí, es la cara negativa del fútbol cuando pierdes. La gente busca razones, a veces ilógicas, de la razón de la derrota. Es una afirmación falsa en mi opinión, porque sabemos cómo aman a este país los marroquíes que viven en Europa. Es un amor apasionado. Yo tengo mucha familia en Europa, cuando vienen de vacaciones, se desviven por ayudar a la gente. No creo que exista un marroquí que viva en el extranjero y no ame a Marruecos. Después de tres o cuatro meses fuera del país, ya están locos por no poder visitar a la familia o a los amigos. Sí es verdad, sin embargo, que hoy se percibe en Marruecos dos tipos de jugadores: los que están jugando en Europa y los del campeonato nacional [Botola]. Y lo mismo pasa con las crónicas periodísticas: se habla de locales y europeos. ¡Es una visión muy mala!

Munir no es el único en renunciar a los 'leones del Atlas'

– El Caso Munir, ¿cómo se encajó en Marruecos? Ezaki Badou fue muy crítico con el goleador del FC Barcelona por decantarse por España. "El patriotismo no se compra ni se alquila", declaró.

– La verdad es que Munir decepcionó a mucha gente en Marruecos. Pero hay que tener en cuenta que el chico tiene 19 años y nunca jugó en Marruecos. Nació y se formó en Madrid, juega con el FC Barcelona. Su padre habla mejor el español que el árabe. El jugador se definió por España, fue su decisión. Pero su caso no es único. Hay otros futbolistas de origen marroquí que también optaron en su día por no jugar con la selección nacional. Por ejemplo, con Holanda. Tenemos al azulgrana Ibrahim Affelay, nacido en Utrecht y de ascendencia bereber. O al defensa del Feyenoord Khalid Boulahrouz. La gente debe respetarlo.

[El padre de Munir, Mohamed El Haddadi Arbrqui, nació en Tetuán; su madre es de Melilla. Cruzó el Estrecho en 1984 en una patera cuando tenía 18 años. Después de trapichear por media España, acabó en Bilbao donde conoció la gastronomía vasca. Aunque fue en Boadilla del Monte, Madrid, donde se asentó definitivamente en España: encontró trabajo en una ¡charcutería!. Los dueños del negocio regularizaron su situación. En 1995 nació su hijo Munir, El que trae la luz].

– La federación marroquí se planteó llamar a Munir después de fichar por el Barça, antes no se acordó de él. Y eso que se interesaron por el jugador Osasuna, Getafe, Rayo y Manchester City.

– Sí, y esa situación negativa está relacionada con la asamblea de la federación marroquí de fútbol anulada por FIFA. Durante los meses de desgobierno, la gente que trabajaba en la federación vivió semanas de desconcierto e incertidumbre. Los scouting, por ejemplo, no cobraron, tampoco sabían si renovarían sus contratos, estaban desmotivados, e influyó en el Caso Munir. Hay chicos que están en Alemania, España, Italia... que aún no han sido contactados por la federación y, en mi opinión, es un grave error. No es el mejor camino para el fútbol marroquí. Es importante tener buena conexión con Europa, pero en paralelo debemos reforzar la formación de jugadores en Marruecos. Antes, los futbolistas de la selección nacían aquí, jugaban aquí, tenían la experiencia del fútbol africano –que es diferente al europeo–, y después daban el salto al extranjero. Ahora es al contrario. Jugar en el extranjero te abre las puertas de la selección, y no es bueno. Pienso en un jugador de la Premier, por ejemplo, con mucho dinero, con renombre internacional, y no lo veo acabando su carrera profesional en Marruecos. Se van a Catar, etcétera.

– Allí pagan más, Amine.

– ...E influye sobre el fútbol que tenemos. Debemos valorar el patrimonio que hay en Europa, sí, pero sin olvidar a los futbolistas que juegan en Marruecos.

"Hace diez años la gente no acudía a los estadios"

– En España hay un debate muy fuerte sobre la violencia en el fútbol. Aquí, hace unos meses, clausuraron el estadio Príncipe Moulay Abdallah para el RAF de Rabat por incidentes muy graves de parte de su afición con la policía. ¿El fútbol marroquí, o mejor dicho, el entorno del fútbol marroquí, es violento?

– No lo pienso. Hace diez años la gente no acudía a los estadios. Hubo partidos que se llegaron a jugar con 500 ó 600 espectadores. Los clubs y la federación, sin embargo, acordaron llenar las gradas y desde 2010, todos los partidos de liga se juegan con los estadios llenos. Los encuentros más seguidos son los que enfrentan a los dos equipos de Casablanca, el WAC y el Raja; y los de estos con el FAR de Rabat. También son muy seguidos los del Kawkab Marrakech, y los del equipo de Agadir, el Hassania Agadir.

– ¿Cuáles son los partidos de alto riesgo?

– El derbi de Casablanca entre el Raja y el WAC, y los clásicos entre los equipos de Casablanca y Rabat. Por la rivalidad que existe entre la capital económica y administrativa de Marruecos. También hay mucha rivalidad con el Kawkab Marrakech, pero sin llegar a la que existe entre Casablanca y Rabat. No obstante, la decisión de llenar los estadios conllevó la aparición de elementos violentos. En Casablanca hay una gran diferencia entre ricos y pobres. Los ricos son hinchas del WAC, y los pobres, del Raja. Aunque hay muchos pobres que aman al WAC y muchos ricos que se desviven por el Raja. Esta lucha de clases también se ve en el fútbol. Los ultras sólo controlan la zona de los estadios donde están ubicados, y sus responsables lo controlan bien. Si hay una pelea, intentan pararla. Otro elemento importante es el inmenso número de menores de edad que entran en los estadios. Tampoco hay con control del billetaje: venden más entradas de las que permite el aforo, no están numeradas, no hay tornos, y en ocasiones los policías también dejan entrar a mucha gente sin entrada. Pero desde hace dos años se está legislando para acabar con la violencia en el fútbol. Antes no había nada al respecto. Se tenía que esperar a que los violentos hicieron algo fuera de los estadios para detenerlos. Ahora, además, hay policías infiltrados en los grupos ultras. Lo saben todo y conocen a todos sus cabecillas. Hoy se sabe mucho más de este fenómeno social. Aunque en ocasiones la violencia del fútbol no tiene nada que ver con este deporte. Hay gente con cuentas pendientes que arreglan sus diferencias fuera del estadio, es una violencia más difícil de controlar. Pero gracias a la buena predisposición de los aficionados, y con la ayuda de los dirigentes de los clubs y las autoridades, sobre todo del Ministerio del Interior, en cuatro o cinco años habrá un mayor control en los estadios –no un control total porque eso es imposible–, y disminuirá la violencia. Pero es necesaria la colaboración de todos.

"Al Jazeera popularizó la rivalidad Barça-Madrid"

– ¿A qué se debe que Marruecos esté dividido entre partidarios del Barça y del Madrid? ¿Por qué el país se ha convertido en una especie de parque temático del clásico español? Porque hace unos años primaba más el Calcio.

– Recuerdo haber visto de chico por la televisión pública los clásicos de los 80. Vimos a Butragueño, a la Quinta del Buitre, al Drean Team de Johan Cruyff... El norte de Marruecos se aficionó a la Liga. Es algo histórico, porque hay que recordar que el norte de Marruecos fue ocupado por España, y el sur también, y eso influyó en las preferencias de los marroquíes. Me acuerdo que en los años 90, en Tánger, el punto más al norte de Marruecos, no querían ver los partidos de Botola, la liga marroquí. Sólo los partidos del Madrid y del Barcelona. Y cuando fui a El Aiún, en el Sahara marroquí, había cafés que se dividían como en un estadio: la mitad del Madrid, y la otra, del Barça, con dos o tres policías a la entrada para que no se pelearan entre ellos. [Se ríe]

– La balanza está equilibrada, pues.

– Muy equilibrada. Le pongo un 50 % para cada equipo, en cada ciudad y región de Marruecos. La llegada en 2003 de beIN Sports, la cadena cataría Al Jazeera, ayudó mucho a la popularidad del fútbol español, sobre todo del Barça y del Madrid. En 2003 el Madrid tenía a los galácticos: Zidane, Figo, Ronaldo, Beckham; y después llegó el ciclo del Barcelona con Ronaldinho, Messi... Los marroquíes vivieron un fútbol de ensueño, y eso ayudó también. Con los títulos del Barcelona y los grandes partidos de 2005, 2006, 2007... el Barcelona era más popular, mientras que los del Madrid estaban más callados, no decían nada; ahora se ven mucho más. El porcentaje está equilibrado.

"Las mujeres van al fútbol acompañada de un familiar"

– Una última pregunta, más cultural que deportiva. En Europa la mujer cada vez está más presente en el fútbol. El Madrid ha sacado esta temporada una segunda equipación rosa y ha arrasado entre las mujeres. Aquí pasa lo mismo, o aún hay que dar un gran salto en este sentido. ¿Es más un asunto cultural que deportivo?

– Las mujeres marroquíes están muy implicadas en el deporte. En Marruecos siguen más el atletismo que el fútbol, por ejemplo. Aunque también tiene que ver con la violencia en los estadios. Todavía vivimos en una sociedad patriarcal y el hombre tiene mucho más poder que la mujer. Si una mujer quiere ir al estadio, debe hacerlo acompañada de un familiar, e incide sobre la asistencia de las mujeres a los estadios. Aunque conozco a muchas mujeres que aman al Raja y al WAC con mucha más pasión que los hombres. Eso indica que a las mujeres marroquíes sí les interesa el fútbol. Desde que emite Al Jazeera la Liga en Marruecos, hay muchas mujeres hinchas del Madrid y del Barcelona. No saben mucho de fútbol –no saben nada–, pero te dicen: "Amo al Barça. ¿Por qué? Porque está Messi". Pero si les preguntas por cuatro o cinco jugadores más del equipo, no sabrán qué responderte. Quieren a Messi. Quieren a Cristiano. Quieren a clubs con altísima clase, con jugadores muy bonitos, muy lindos, pero nada más. Eso no quita, no obstante, que cada vez haya más mujeres que conozcan hasta los detalles tácticos de Pep Guardiola, por ejemplo.

– Se ven pocas mujeres en los estadios marroquíes, ¿más al norte que al sur?

– No, para mí es lo mismo. Aunque más en Casablanca que en otros lugares. Vi también mujeres en Tetuán con el Mogreb Atlético Tetuán. Vi mujeres aquí con el Kawkab... Aunque sí, vi muchas más en Casablanca, sobre todo del WAC para ser totalmente franco. La afición del WAC está muy cerca del estadio. Los barrios próximos al Stade Mohamed V son mucho más ricos que otros barrios de Casablanca. Las mujeres del WAC lo tienen más fácil para acudir al estadio.