Mourinho lanza un nuevo ataque a los árbitros a horas del clásico

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El portugués deja entrever que "han pasado cosas", pero que nadie del club "ha dicho nada"

Mourinho chuta el balón, tras el gol del Deportivo en el Bernabéu

06 de octubre de 2012 (13:33 CET)

Fiel a su estilo. José Mourinho tiró la piedra y escondió la mano en la rueda de prensa previa al gran derby frente al Barça. El técnico portugués dejó entrever su insatisfacción por la falta de apoyo que recibe en el club ante unas supuestas decisiones arbitrales perjudiciales para su club –quizás no recuerde el gol anulado a Soldado en el Bernabéu- y lanzó su dardo particular al colectivo arbitral, a pocas horas para que ruede el balón en el Camp Nou.

"Han pasado cosas desde el inicio de la temporada pero nadie en el Real Madrid ha hecho un sólo comentario sobre los árbitros y no voy a ser yo el primero que lo haga", manifestó el portugués, para quien "un empate" podría "ser bueno", en función "del partido que se dé".

Buenos deseos para el rival

A pesar de las quejas, el técnico del Real Madrid deseó a Gerard Piqué que se recupere a tiempo para el partido, a la vez que celebró que la lesión de Carles Puyol en el codo sea menos grave de lo esperado: "Por mí que jueguen todos porque son partidos que paran el mundo. En el caso de Puyol me alegro de que la cosa no es tan grave como parecía, y si Piqué es una duda es por una cosa pequeña. Si no está recuperado, lo estará en el tramo final, así que estamos preparados".

Mourinho aseguró que su equipo titular no puede depender de la presencia o no de Piqué, que es duda por un esguince de tobillo, y que antes de saber quiénes serán los centrales del Barcelona, él ya habrá confirmado el once a sus jugadores. "Tenemos nuestra idea y el equipo está preparado para jugar. El Barcelona si no juega un jugador lo hace otro y tiene plantilla más que suficiente para este tipo de problemas que todos tenemos a lo largo de la temporada", declaró.

"Para mí, solo es fútbol"

En lo referente al cariz político que podría tener el partido, el técnico portugués –buen conocedor de la realidad social que se vive en Cataluña- prefiere mantenerse al margen. "No pienso nada sobre el ambiente que se pueda vivir por el tema político. Ni para un lado ni para el otro. Para mí sólo es fútbol, nada de política", aseguró.

Para terminar, Mourinho reconoció que no ve ninguna diferencia entre el Barcelona de Pep Guardiola y el de Tito Vilanova y aseguró que, a día de hoy, su equipo y el conjunto catalán llegan "en las mismas condiciones". Además, no quiso opinar sobre la posibilidad de que las diferencias se amplíen hasta los 11 puntos y declaró que "primero hay que jugar el partido".

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