Mourinho alternará a Casillas y a Adán en la portería

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El portugués deja entrever que recurrirá a Iker solo en la Liga de Campeones

Mourinho, en rueda de prensa

05 de enero de 2013 (18:38 CET)

José Mourinho sigue en sus trece. El entrenador del Real Madrid no quiso desvelar este sábado quién será el portero titular ante la Real Sociedad, en el primer partido de 2013 tras la suplencia de Iker Casillas en Málaga, y aseguró que el que juegue el domingo "no será titular el miércoles", antes de insinuar que el la suplencia del guardameta internacional podría haberse debido a un exceso de confianza ante la ausencia de competitividad por su puesto: "Estar en una de situación de comodidad permanente, no es lo mejor para ningún jugador. Lo que estamos intentando es encontrar el equilibrio", espetó antes de limitarse a declarar tras el nombramiento de la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) de Casillas como mejor portero del mundo por quinto año consecutivo, que "mis porteros y mis jugadores son siempre los mejores".

Además, el técnico portugués explicó que las bajas en defensa hacen que presagiar un once titular que será "fácil". "Tampoco tenemos muchas opciones. Atrás tenemos dos sancionados y un lesionado sólo en el puesto de central, tampoco tenemos ningún de los dos laterales izquierdos. Arriba sí que es verdad que tenemos a todos los disponibles", afirmó.

Vuelve Higuaín

Mourinho podrá contar ante la Real con la novedad de Gonzalo Higuaín, recuperado de su lesión. "Es importante porque han sido muchos partidos sólo con Benzema y con la ayuda de Morata. Es importante la competitividad entre los dos porque mejora a los jugadores y también al equipo. Además, el 'Pipa' significa goles en un equipo que está construyendo mucho pero que no está marcando tanto como anteriormente", declaró.

Además, a pesar de estar a 16 puntos del líder Barcelona, Mourinho descartó usar la Liga para preparar el resto de competiciones. "No voy a tirar la Liga, vamos a jugarla exactamente como si estuviéramos primeros o a pocos puntos. Sin ninguna diferencia, la Liga no es un banco de pruebas", aseguró el técnico blanco, para quien "el Real Madrid tiene una exigencia que le obliga a jugar todos los partidos al máximo nivel". Por ello, el entrenador madridista declaró que su trabajo es "esconder las limitaciones del equipo" con vistas a doblegar a una Real "que no está en posiciones peligrosas" y que según él llegará liberada para "hacer un juego más feliz y natural, con menos presión".

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