Millones de euros tapan el origen turbio de los patrocinadores del fútbol europeo

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Grandes multinacionales desembarcan en el fútbol para lavar su imagen de cara a occidente

Carles Huguet

Qatar Airways, Azerbaiyán, Gazprom y Fly Emirates son algunos de los patrocinadores más polémicos del fútbol actual
Qatar Airways, Azerbaiyán, Gazprom y Fly Emirates son algunos de los patrocinadores más polémicos del fútbol actual

06 de marzo de 2015 (00:00 CET)

El fútbol es cada vez un mundo más competitivo. Unos millones pueden marcar la diferencia entre lograr un fichaje o no, entre ganar un título o perderlo. Los clubes deben buscar ingresos de donde sea, aunque eso implique mirar para otro lado cuando les pregunten la procedencia del dinero. A las multinacionales que se anuncian en las equipaciones europeas les resulta una plataforma perfecta para lavar y suavizar su imagen en occidente.

El ejemplo más mediático es el de la relación entre Qatar, primero Foundation y luego Airways, con el FC Barcelona (33 millones de euros). El conjunto catalán escondió a Unicef tras firmar con el emir, algo que provocó críticas de la oposición y miembros del entorno azulgrana. A la directiva de Sandro Rosell, quien firmó el contrato en 2010, se le acusó de llegar a un acuerdo con un gobierno que no respetaba los derechos humanos de sus ciudadanos. Además, meses después, varios medios publicaron que Catar financia el terrorismo yihadista, algo que se aprovechó para implicar directamente a la entidad catalana.

Los grandes de Madrid no se libran

Las mismas condiciones se dan en los Emiratos Árabes, dueños de la aerolínea nacional Fly Emirates y patrocinadores de Real Madrid (30 milones), Arsenal, París Saint Germain y AC Milan. Si bien el entorno madridista no ha criticado las condiciones de vida del emir,  algunos medios sí que levantaron la voz cuando el club blanco retiró la cruz de su escudo en unas tarjetas de crédito personalizadas que emitió el Banco de Abu Dabi.

El Atlético de Madrid vive una situación parecida con la publicidad de Azerbaiyán, firmada con la petrolera Baghlan Group. Amnistía Internacional elaboró hace unos días un informe en el que denunciaba al país caucásico por vulnerar los derechos civiles y encarcelar a periodistas, opositores del gobierno y activistas poco antes de celebrar los Juegos Europeos en Bakú.

A vueltas con los petrodólares

No solamente del golfo Pérsico y de la región del Cáucaso proviene la polémica. También los sponsors europeos han generado controversia. En octubre de 2013, Greenpeace desplegó una pancarta en el Basilea-Schalke de la Champions League contra Gazprom que obligó a detener el encuentro. La empresa gasística rusa es patrocinadora principal de la máxima competición europea y aparece en la camiseta del Schalke 04 y del Zenit de San Petersburgo. Además, la ONG ecologista intentó extender otro tifo en la final de la Copa de Europa del pasado mayo. Fueron arrestados por la policía portuguesa horas antes del partido tras pasar tres días escondidos en el Estadio da Luz.

Pero no hace falta salir de nuestras fronteras para encontrar acuerdos comerciales que hayan despertado debate. Es el caso de la relación entre la petrolera Petronor y el Athletic Club. La compañía vizcaína fue la primera empresa privada en aparecer en la equipación rojiblanca, lo que ya le generó un rechazo entre sus aficionados más puristas. Además, en junio, un vertido de polvo de coque (un componente del petróleo) en los alrededores de Bilbao provocó manifestaciones entre los habitantes de los municipios más cercanos.

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