Mil millones por patrocinar su estadio

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Barça y Real Madrid podrían tener en los 'naming rights' una nueva vía de escape a la crisis económica

Vista exterior del Emirates Stadium de Londres | Diario Gol

12 de octubre de 2012 (19:43 CET)

En tiempos de recesión, cualquier fuente de ingresos es bienvenida. Más allá del patrocinio de camisetas o de acuerdos con los suministradores y espónsors oficiales de turno, clubes y federaciones en toda Europa han adoptado en los últimos años una nueva vía en conceptos de esponsorización, los conocidos como 'naming rights' (patrocinio de recintos), una práctica típicamente norteamericana y que justo este año cumple un siglo de existencia desde que en 1912, el propietario del equipo de béisbol de Boston bautizase con el nombre de su inmobiliaria el nuevo estadio de los Red Sox, Fenway Park.

Según el informe de 2011 de Sport Markt, en el Viejo Continente se ha pasado de los 48,5 millones de euros anuales invertidos en este concepto a los 87 estimados por la consultora alemana para 2011. Cifras que se han visto multiplicadas de forma exponencial en las últimas dos temporadas, gracias a acuerdos multimillonarios como el firmado por el Manchester City con Etihad Airways, según el cual la aerolínea emiratí abonará 400 millones de libras en 10 años a los 'citizens' por poner su nombre al estadio City of Manchester. Otros dos importantes referentes son el Allianz Arena de Múnich, gran símbolo de modernidad del fútbol alemán en el Mundial de 2006, y el Emirates Stadium del Arsenal (60.000 localidades), que sustituyó al vetusto Highbury (38.000 plazas).

Escenarios atractivos

Con excepciones notables como el Madison Square Garden –convertido per se en un consorcio y una marca propia-, el Yankees Stadium, o el majestuoso Cowboys Stadium de Dallas, en Estados Unidos muy pocos recintos deportivos se escapan a esta estrategia comercial que ahora amenaza con propagarse por los escenarios más emblemáticos de Europa.

Al margen de las protestas desencadenadas en Newcastle, tras el anuncio del club de rebautizar St. James' Park como Sports Direct Arena, en Liverpool, su propietario, John W. Henry, medita seriamente la posibilidad de cambiar el nombre al mítico Anfield; al mismo tiempo, la Federación inglesa (FA) también sigue estudiando hasta cinco propuestas de 'naming rights' para Wembley con tal de sanear la deuda de más de 750 millones de libras que ha supuesto la construcción del nuevo estadio. Mientras, el PSG intenta convencer al consistorio parisino para que dé luz verde a la propuesta del Banco Nacional de Catar (QNB) que incluiría el patrocinio del Parque de los Príncipes y de la camiseta del club a razón de 60 millones de euros por temporada.

¿Del Reyno de Navarra al Fly Emirates Bernabéu?


Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. En España, sin ir más lejos, Osasuna y Mallorca han sido los dos únicos clubes en poner a su estadio el nombre de una firma comercial. El equipo pamplonica, sin embargo, dejará de ingresar la próxima temporada los 1,4 millones de euros que en el último lustro le abonaba el Gobierno de Navarra por esponsorizar el viejo Sadar. Mientras, y una vez cumplido su acuerdo inicial con Ono, el Mallorca apenas ha visto mejorado el millón de euros por temporada en su nuevo contrato con la cadena hotelera Iberostar.

Una vez más, Barça y Real Madrid parecen destinados a hacer saltar la banca en este concepto, que de paso permitiría a clubes como Espanyol, Valencia o Atlético encontrar una nueva solución a su maltrecha economía. Mientras en el entorno azulgrana se debate el futuro del Camp Nou, el Real Madrid parece haber tomado ventaja y podría ver incrementados los ingresos pactados con Fly Emirates (22 millones por temporada por estampar el nombre de la aerolínea en la camiseta blanca) hasta los 53 millones, si –según publicó este verano pasado ABC- logran convencer a Florentino Pérez y éste a sus compromisarios de que el coliseo de Concha Espina pase a llamarse durante los próximos 15 o 20 años Fly Emirates Bernabéu.

En Can Barça, mientras, Sandro Rosell sigue sin decidirse. Quizás la estimación de la revista Forbes, según la cual, un club de la entidad del Manchester United podría ingresar del orden de 1.000 millones de dólares por un 'naming right' de 20 años, le ayudarán a tomar una decisión. O a convencer al socio de que solo con este hecho se puede amortizar la construcción de un nuevo estadio más amplio, cómodo y rentable, y a sanear de paso las arcas del club. Primero fue Qatar Foundation, ahora podría ser el turno de los 'naming rights'.

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