Método 3 investigó al marido de Arantxa a instancias de su familia

stop

Los Sánchez Vicario desembolsaron 100.000 euros en descubrir los 'trapos sucios' de José Santacana

La ex tenista y su madre, Marisa

24 de febrero de 2013 (20:42 CET)

El escándalo provocado por las escuchas ilegales de Método 3 también cuenta con sus ramificaciones deportivas. Y a poco más de dos meses para que tenga lugar el juicio que enfrentará a Arantxa Sánchez Vicario con sus padres, el nombre de su esposo, José Santacana, ha vuelto a salir a la palestra. El secreto a voces se ha confirmado y la investigación al intermediario, a petición de los progenitores de Arantxa semanas antes de su boda, en septiembre de 2007, fue un hecho constatado.

Definida por su entorno como una persona "dependiente y controlable por otras personas", Arantxa siempre confió ciegamente en la gestión realizada por su familia. Tras fracasar su primer matrimonio con el periodista Joan Vehils, los Sánchez Vicario siempre se mostraron reticentes a la unión matrimonial de su hija con un empresario del que desconfiaban y que, según ellos, suponía una seria amenaza a su patrimonio.

Deudas, embargos y transferencias

Ante esta tesitura, acudieron a la agencia de detectives que, según una información de Economía Digital, recibió 100.000 euros por la elaboración de un informe, en el que se revelaban los detalles de la trayectoria profesional del subastador. En él se confirmaron las sospechas de los padres de Arantxa, en forma de deudas y embargos con entidades bancarias como BancoSabadell o LaCaixa.

Dos detectives siguieron la pista de Santacana durante semanas, especialmente en la comarca de El Garraf. Desde Port Ginesta a Sitges, donde el marido de Arantxa se dejaba ver constantemente con vehículos de alta gama, así como en su yate de 12 metros de eslora. Y donde la empresa Dharma Business de la que es administrador único cuenta con diferentes activos. Entre ellos, un inmueble situado en Sitges, que ha acabado siendo embargado y que fue reclamado por nueve afectados a los que habría estafado.

Pocos meses después de contraer matrimonio con Santacana, Arantxa decidió transferir todos sus ingresos a cuentas de su marido, en quien ha delegado la gestión de un patrimonio de unos 30 millones de euros y que, según ella, ha sido dilapidado por su familia en una cantidad cercana a los 45 millones. Sus disputas se trasladarán el próximo 6 de mayo al estrado, a petición de la extenista, que reclama a sus progenitores un piso de su propiedad situado en la avenida Diagonal y un chalé en S'Agaró, propiedad de una empresa de la extenista y que habrían cedido en usufructo sin ella saberlo.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad