Messi decide el estado de ánimo del Barça

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Las exhibiciones del delantero, que marcó tres goles al Deportivo en Riazor (0-4), benefician al presidente Bartomeu en la próxima campaña electoral

Lluís Regàs

Rakitic, Iniesta, Piqué y Neymar felicitan a Messi, tras marcar uno de sus tres goles en el campo del Deportivo
Rakitic, Iniesta, Piqué y Neymar felicitan a Messi, tras marcar uno de sus tres goles en el campo del Deportivo

18 de enero de 2015 (21:16 CET)

Leo Messi marca el estado de ánimo del FC Barcelona. Si el astro argentino rechista, las tensiones salpican al club con una virulencia feroz. Si disfruta en el campo, el equipo azulgrana es casi indestructible. Dos semanas después de desafiar la autoridad de Luis Enrique, Messi sostiene al Barça en la Liga. En A Coruña, el delantero logró su cuarto hat trickde la temporada y destrozó al Deportivo (0-4). El grupo azulgrana intensifica su presión al Real Madrid y las exhibiciones de su estrella son bendecidas por Josep Maria Bartomeuy su junta directiva.

Messi ha calmado al Barça después de incendiarlo tras un duro enfrentamiento verbal con Luis Enrique. El crack azulgrana abre y cierra debates con una facilidad insultante. En un momento muy delicado, el argentino ha rescatado su mejor versión futbolística. Él es el auténtico líder del equipo. Hasta Neymar, cada día más exquisito y descarado, asume su liderazgo. El brasileño es, hoy, mucho más competitivo que hace un año.

Con dos goles en la primera parte y otro en la segunda, Messi desactivó al Deportivo, un equipo que mandó en España y que esta temporada sufre horrores para mantenerse en Primera. El argentino desequilibra y, ocasionalmente, presiona la salida del balón del rival. En esta faceta destaca Luis Suárez, negado con el gol pero muy generoso en el esfuerzo.

Otra batalla contra el Atlético

El Barça, tras muchas dudas y no menos críticas, parece haber encontrado la fórmula ideal. Por fin, sabe a qué juega. Luis Enrique, por primera vez, repitió alineación en la Liga. Sólo dosificó a Iniesta y Neymar cuando el Deportivo ya había firmado la rendición. Dentro de tres días, el equipo azulgrana se reencontrará con el Atlético de Madrid en una nueva batalla. Será en los cuartos de final de la Copa del Rey, un torneo que no puede despreciar el Barça tras un año horrible.

Las victorias en la Liga contra el Atlético y el Deportivo han tranquilizado a todos los estamentos del Barça. El presidente Bartomeu sabe que un final exitoso le permitiría afrontar la próxima campaña electoral con muchas opciones de victoria. En caso contrario, sus opciones de seguir dirigiendo a la entidad se complicarían, en beneficio de Laporta y otros aspirantes al trono. La felicidad de Messi beneficia a Bartomeu.