Messi al centro del campo, la solución para que Neymar y Luis Suárez no se enfaden

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Luis Enrique ha descubierto la fórmula para poder dar minutos a Pedro sin tener problemas con sus tres ambiciosos delanteros

V.M.

El golazo de Rakitic que abrió la lata contra el Córdoba y la celebración de los tres tenores: Messi, Suárez y Neymar | EFE
El golazo de Rakitic que abrió la lata contra el Córdoba y la celebración de los tres tenores: Messi, Suárez y Neymar | EFE

02 de mayo de 2015 (18:08 CET)

Luis Enrique ha encontrado, al fin, la solución para que sus tres tenores no se enfaden. Los miembros de la sociedad letal MSN (Leo Messi, Luis Suárez y Neymar) no llevan bien las sustituciones. Les gusta jugar todos los minutos y se enfadan cuando no es así.

Ocurrió con Messi, cuando fue sentado en el banquillo contra la Real Sociedad, y se desató una crisis institucional. Menos sonadas aunque mucho más habituales han sido las rabietas de Neymar y, en ocasiones, también las de Luis Suárez, un delantero que tiene completamente enamorado a Luis Enrique porque aporta gol, asistencias y un despliegue físico de valor incalculable.

Tras varias desavenencias, que se remontan a septiembre, con los tres jugadores por cambiarlos y teniendo en cuenta que el Barça llega a la fase decisiva de la temporada con opciones de ganar el triplete, Luis Enrique ha sido inteligencia. El técnico asturiano, de fuerte carácter y testarudo, ha sabido leer la situación y encontrar una fórmula para tener a los tres delanteros contentos y con implicación máxima de cara a la conquista de los títulos. Lucho no quiere distracciones absurdas ni rabietas.

Dos pruebas satisfactorias

La solución consiste en poner a Messi como centrocampista. Ello repercute negativamente en otros centrocampistas que están en el banquillo, pero permite dar minutos a Pedro sin que ninguno de los tres delanteros se moleste. Messi se retrasa, Pedro ocupa su posición por banda derecha, Suárez se mantiene como delantero centro y Neymar en la izquierda.

El equipo, tanto en Córdoba (0-8) como contra el Getafe (6-0), ha respondido perfectamente con esta situación. De hecho, buena parte de los goles en el Nuevo Arcángel llegaron con Messi en la media que, además, creó mucho peligro llegando desde atrás.