Masip critica el silencio y la ausencia de Rosell tras su despido

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El ex secretario técnico denuncia que la actual directiva "no ha reconocido" su trabajo y califica de "antigua" la actual estructura

Masip, en las instalaciones del FC Barcelona / Archivo

04 de febrero de 2013 (14:58 CET)

Enric Masip, ex secretario técnico del Barça que fue despedido hace dos semanas, ha denunciado este lunes que la directiva que preside Sandro Rosell "no ha reconocido" su gestión y ha rebatido los argumentos esgrimidos por Eduard Coll, directivo responsable del balonmano azulgrana, para justificar su salida del club. Masip ha censurado también que Rosell no quisiera comparecer públicamente con él el pasado miércoles en un acto celebrado en el Hotel Majestic de Barcelona, un escenario estrechamente relacionado con el expresidente Joan Laporta.

Masip, acompañado por amigos y exdirectivos de la junta que presidía Laporta como Albert Perrín y Jacint Borrás, ha expresado su malestar por su salida del club. "Quería irme por la puerta grande, pero tengo que hacerlo por la pequeña. Me hubiera gustado hacer esta rueda de prensa en las instalaciones del Barça al lado del presidente, como siempre. Cuando llegué al club y cuando me retiré como jugador estuve acompañado por el presidente; también cuando fui nombrado secretario técnico. Mi trayectoria merecía que hubiera estado acompañado por él", ha remarcado el excapitán del Barça. "No he tenido trato con Rosell y, por honor y personalidad, no quise acudir a la rueda de prensa del club. Con el presidente sólo hablé 10 minutos el pasado lunes pero lo que comentamos es confidencial", ha agregado.

Cobrará hasta el último día de contrato

En su comparecencia ante los medios, Masip ha proclamado que "no había motivos para el despido, pero no era era la primera vez que querían que rescindiera el contrato". "No ha sido una resolución consensuada porque me obligaron a firmar el acuerdo", ha recalcado Masip, que estaba dispuesto a rebajarse hasta el 30% de su salario para ampliar su vinculación con la entidad y que finalmente cobrará todo el sueldo estipulado hasta el 30 de junio de 2014, acuerdo que había negado Coll: "El club me pagará el año y medio de contrato que me quedaba", ha dicho con total rotundidad.

En 2009, Masip firmó un contrato por cinco temporadas como secretario técnico con la directiva que presidía Joan Laporta a razón de 300.000 euros por temporada. "Entonces cobraba la mitad que el secretario técnico del baloncesto y tenía una ficha paralela a la que cobraba el entones entrenador del equipo, Xesco Espar", ha desvelado. "Me molesta que se diga que soy un pesetero. La gente no se acuerda de que el Teka me ofreció el doble de mi ficha en dos ocasiones y que también quiso ficharme un club alemán, pero siempre quise jugar en el Barça", ha desvelado Masip.

Problemas con Coll

Masip nunca tuvo buenas sensaciones con la directiva de Rosell. Sus problemas se agravaron con el nombramiento de Eduard Coll como directivo responsable de la sección de balonmano. Durante su gestión, el Barça ha recuperado su hegemonía en la Liga Asobal tras unos años de dominio del Ciudad Real y en la rueda de prensa de despedida cuestionó el nuevo modelo del club que obligará a Xavi Pascual, entrenador del primer equipo con quien Masip mantiene una buena relación personal, a asumir las funciones de secretario técnico: "Es una estructura antigua. En un club serio en el que hay muchos intereses, supone un gran desgaste que una misma persona le comunique al representante de un jugador que debe reducir su ficha y unas horas más tarde tenga que dirigir a ese mismo deportista".

Veintitrés años después de su fichaje por el Barça, Masip se va dolido con la actual directiva. Triunfó como jugador y capitán, disfrutó durante dos años como miembro de la Fundació del club y lideró un cambio importante como secretario técnico. Sin tiempo todavía para asimilar su salida del Barça, Masip, que en algunos momentos no ha podido contener las lágrimas, ha aparcado algunas ofertas. En su despedida, no obstante, ha manifestado que "volvería al club mañana mismo". Sabe que su deseo es, actualmente, utópico, pero no descartó apoyar alguna candidatura a la presidencia del Barça en el futuro.

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