Mascherano, inclinado a pactar una pena mínima de prisión

stop

El futbolista del Barça negocia con la Fiscalía y la Abogacía del Estado para sellar un acuerdo de conformidad y cerrar el proceso penal

Javier Mascherano, en traje, vigilado de cerca por el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro

21 de octubre de 2015 (23:19 CET)

Javier Mascherano es también un Jefecito fuera del terreno de juego. El centrocampista del Barça cogerá el toro por los cuernos el próximo 29 de octubre, en la declaración que tiene prevista en calidad de imputado ante el juzgado de instrucción número 9 de Gavà y hará todo lo que sea necesario para evitar un proceso penal que se alargue en el tiempo, como le está ocurriendo a su buen amigo Leo Messi o al FC Barcelona con el caso Neymar. El principal problema al que se enfrenta es tener que asumir una pena de prisión de pocos meses.

La posibilidad de que el futbolista azulgrana llegue a ingresar entre rejas es remota, siempre y cuando la condena sea inferior a dos años. En caso de acuerdo, siempre le pedirán una pena de cárcel por debajo de esta cifra –igual que ha ocurrido con Messi, a pesar de que no hay acuerdo todavía–; si además paga la responsabilidad civil –cantidad defraudada, intereses, multas y costas– y acredita que no tiene antecedentes penales, lo normal es que el juez suspenda la pena.

Ha reparado el daño

Mascherano, que recibió una querella criminal en su contra por parte de la Fiscalía de Delitos Económicos de Barcelona –la misma que pidió la exculpación de Messi y que está preparando una querella contra Adriano Correia–, pagó recientemente los 1,5 millones de euros que le acusan de haber defraudado y otros 200.000 euros de intereses. Llevó a cabo esta acción con el objetivo de que tenga un efecto atenuante para poder cerrar el caso lo antes posible.

Fuentes jurídicas consultadas por GOL aseguran que el acuerdo entre la defensa y la Fiscalía está prácticamente cerrado, a falta de firmarlo. Sin embargo, la Abogacía del Estado ha demostrado ser un hueso duro de roer en el caso Messi y se prevé que pueda ser la parte que presente más inconvenientes a la hora de llegar a un acuerdo con el Jefecito.

Objetivo: evitar un juicio público

La intención del jugador es que no haya penas de prisión de por medio. Pero en el caso de que el Abogado del Estado se niegue en rotundo a aceptar un acuerdo que no conlleve cárcel, Mascherano estaría dispuesto a asumirla con tal de evitar el juicio mediático al que sería sometido. Fuentes próximas al jugador explican que se ratificará en todos los hechos narrados en la querella ante el juez de instrucción para que su declaración sea lo más breve posible.

En caso de tener que acarrear con una pena de prisión, aunque no la cumpla, deberá vigilar no cometer ningún delito –podría valer con una alcoholemia– en los próximos cuatro años, ya que ello supondría su ingreso inmediato en prisión. Evidentemente, también supondría manchar su historial de antecedentes penales.

Borrón y cuenta nueva

Pero lo que más claro tiene Mascherano es que no quiere entrar en guerras. Solo contempla pagar lo que le piden –cosa que ya ha hecho y se puede permitir teniendo en cuenta los 10 millones de euros brutos que cobra en el Barça– y olvidar el asunto cuanto antes. Borrón y cuenta nueva.  

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad