Marruecos, parque temático de la rivalidad Barça-Madrid

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El país donde el sol se pone cuenta con seis peñas del club blanco y otras tantas del eterno rival 

Un hincha del Real Madrid en Marrakech, antes de la final del Mundialito | JCP

20 de diciembre de 2014 (13:17 CET)

El marroquí es apasionado y temperamental, y en cuestiones del balón, irredento. No hay lugar ni hora ni momento en Marruecos, si eres español, en que alguien no se interese por la afición futbolística del asombrado viajero. Ya sea en el hotel o en el zoco, en la medina o en el bazar, en Rabat o en Marrakech, en Alcazarquivir o en Uarzazate. Ya sea como argucia bereber para iniciar lo que puede acabar en una operación comercial, o simplemente por curiosidad compulsiva, siempre aparece un paisano de entre la nada con la misma cantinela.

"Amigo, amigo, ¿del Barça o del Madrid?", preguntan. Y es que desde hace años el reino alauí se ha convertido en un parque temático de la rivalidad entre culés y madridistas. Que aquí, muchas veces, se lleva hasta las últimas consecuencias. En esa labor de españolizar al aficionado marroquí ha jugado un papel primordial Al Jazeera, el canal de televisión catarí más importante del mundo en materia deportiva. Al Jazeera retransmite en directo todos los partidos de los dos grandes, y en sus estudios de Madrid cuenta con analistas de primer nivel y conocedores de los entresijos del fútbol español. Dos comentaristas cubren los encuentros del Barça y del Madrid. El saudí Youssef Sayf, proculé, y el tunecino Issam Chawali, considerado más merengón. Sus retransmisiones en lengua árabe en nada desmerecen de si las hicieran abonados del Camp Nou o del Santiago Bernabéu.

El Real Madrid cuenta con seis peñas oficiales en Marruecos: dos en Tetuán, dos en Casablanca, una en Nador y otra en Alhucemas. El Barcelona cuenta también con seis peñas, cuatro de ellas inauguradas hace relativamente poco tiempo: en Tetuán, Tánger, Rabat, Casablanca, Chefchauen y Alhucemas. Si el Madrid gana hoy el Mundial de Clubs, Marruecos será una gran fiesta. Y si pierde, también.