"Marruecos pagó 40 millones de dólares por las dos ediciones del Mundialito"

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El escándalo del césped de Rabat ha deteriorado la buena imagen que Marruecos quería ofrecer al mundo

Amine El Amri, en la redacción de 'Le Matin' en Casablanca | Aissa Saouri

06 de enero de 2015 (00:00 CET)

Forma parte de la hornada de jóvenes marroquíes que están dando cuerpo al nuevo Marruecos. Ardua tarea en un país crisol de culturas, con importantes desequilibrios sociales, celoso de sus tradiciones pero, al mismo tiempo, abierto a Europa y a la integración. Amine El Amri [El Jadida, 1982], periodista del oficial y influyente diario en lengua francesa Le Matin, es un valor al alza en el periodismo deportivo marroquí. La entrevista se realizó en el café Le Siroua, en Guèliz, el barrio colonial y más moderno de Marrakech, durante la semana de la Copa del Mundo de Clubs de FIFA que ganó el Real Madrid. "Para organizar las dos ediciones del Mundialito, Marruecos pagó 40 millones de dólares (33 millones de euros)", dice El Amri. "Al margen de lo deportivo, era una oportunidad única para llegar a nichos turísticos a los que no alcanza el Ministerio de Turismo, como Asia, Rusia, Europa del Este y América Latina. Pero el escándalo del césped del estadio de Rabat ha deteriorado la buena imagen que Marruecos quería ofrecer al mundo", asegura.

– ¿Qué ha supuesto para Marruecos organizar por segundo año consecutivo la Copa del Mundo de Clubs de FIFA?

– Una oportunidad única para demostrar al mundo las habilidades de Marruecos en la organización de eventos deportivos de gran nivel. Fue magnífico que el Raja Casablanca se clasificara para la final el año pasado, eso atrajo a mucha gente a los estadios. Para Agadir y Marrakech, las sedes, fue como un sueño. Hasta entonces ningún país organizador de la Copa del Mundo de Clubs había clasificado a su equipo para la final. El Raja, por la inmensa afición que le respalda y su gran popularidad en Marruecos, ayudó mucho al éxito de la décima edición del Mundialito. Como experiencia fue muy buena, si bien se produjeron errores de debutante. La conexión a Internet en la tribuna de prensa del Estadio de Agadir fue muy mala, y hubo problemas de transporte. La FIFA mandó mensajes a la Real Federación Marroquí de Fútbol (RFMF) y al comité organizador para que hicieran las cosas mejor este año.

[El Raja Casablanca y el Bayern de Múnich de Pep Guardiola disputaron la final del Mundialito del pasado año, con triunfo alemán por 0-2, goles de Dante y Thiago Alcántara. El Raja participó en calidad de campeón de liga marroquí (Botola), dado que la Champions League africana (CAF) se la adjudicó el equipo egipcio Al-Ahly].

"El Moulay Abdallah se tuvo que cerrar en enero"

– Pero el repentino cambio de sede de la primera semifinal, de Rabat a Marrakech, supuso un serio revés para la imagen de Marruecos y un serio trastorno para la organización del Mundial, el Madrid y los aficionados que tenían previsto venir desde España.

– Permíteme que me extienda sobre este asunto. Tras la décima edición, las autoridades marroquíes querían una segunda edición en Marruecos y que una de las sedes fuera Rabat. Porque es la capital del país y el estadio de Rabat –que únicamente necesitaba algunas modificaciones–, estaba designado para la Copa de África. El estadio Príncipe Moulay Abdallah se arregló para el Mundial de Clubs y la Copa de África. El año pasado hubo un problema entre FIFA y la federación marroquí de fútbol –invalidó la asamblea general de la RFMF–, lo que provocó que durante cinco meses no existiera autoridad futbolística en Marruecos. Esta circunstancia influyó en la remodelación del Moulay Abdallah. Lo ideal habría sido que el estadio se hubiera cerrado en enero [de 2014] para realizar las obras, pero no se hizo. No se cerró hasta julio, y con las prisas, algunas cosas no se hicieron bien. El escándalo del césped ha deteriorado la imagen internacional de Marruecos. Para organizar las dos ediciones del Mundialito, Marruecos pagó 40 millones de dólares (33 millones de euros). El comité organizador se quedó con la gestión de las entradas y algunos patrocinadores marroquíes –cuatro o cinco–, y la FIFA, con los derechos de televisión y sus patrocinadores. Al margen de lo deportivo, era una oportunidad única para llegar a nichos turísticos a los que no alcanza el Ministerio de Turismo, como Asia, Rusia, Europa del Este y América Latina. Pero el escándalo del césped del estadio de Rabat ha deteriorado la buena imagen que Marruecos quería ofrecer al mundo. Dicho esto, el hecho de que se reaccionara en menos de 24 horas fue una buena decisión.

"La FIFA tuvo también su parte de responsabilidad"

– La decisión de cambiar Rabat por Marrakech partió del comité organizador, de FIFA, o del Madrid.

– No lo sé. En mi opinión partió de FIFA, que tuvo también su parte de responsabilidad. El segundo partido no debió jugarse nunca porque el césped estaba ya claramente impracticable. El encuentro entre el Cruz Azul y el WS Wanderers (3-1) se tuvo que haber suspendido. Pero ya sabemos que FIFA nunca quiere que le alteren sus calendarios. Para mí, suya fue la decisión de trasladar la semifinal de Rabat a Marrakech.

'Le Matin' del 20 y 21 de diciembre, con la decisión de Mohamed VI

– ¿Qué ha supuesto para Marruecos la suspensión de la Copa de África?

– La Copa de África es algo diferente. El ébola es una amenza cierta. Nosotros aún no estamos preparados para asumir una contingencia de ese tipo, y la llegada de aficionados de países subsaharianos podía ser un riesgo que Marruecos no quería asumir. La decisión de suspender la Copa de África partió del Gobierno, sin embargo, la RFMF es la única institución habilitada para tratar con la CAF. Dicen que van a suspender al equipo nacional y no sé si también a los clubs. Existe el precedente de Nigeria. No se presentó a la Copa de África de 1996 por razones políticas, y eso acarreó la suspensión de Nigeria para la edición de aquel año y no participar en la siguiente de 1998. Aunque los equipos nigerianos pudieron jugar la Champions League de la CAF y la Copa Confederación. Si se confirma la suspensión por dos años de Marruecos, el equipo nacional, que ya no está muy bien, quedará muy maltrecho y supondrá perder un montón de dinero, porque es el que más aporta al fútbol marroquí a través de los patrocinadores.

"Los agentes de los futbolistas europeos influyen en la selección"

– ¿A que se debe que el fútbol de la selección marroquí sea más bien mediocre tirando a malo, cuando tiene a tantos jugadores marroquíes en equipos de Europa? Por citar a algunos: a Labyad, en el Vitese; a Oussama Assaidi, en el Stoke City; a Manuel da Costa, en el Sivasspor; a Chamakh, en el Cristal Palace; a Younès Belhanda, en el Dinamo de Kiev; a Taarabt, en el AC Milan... Sin olvidar a los españoles Berghdychm, del Valladolid; El Adoua, del Levante; Amrabat, del Málaga; a El Arabi, del Granada...

– Hay muchas razones. El pasado reciente del equipo nacional es muy negativo, desde 2004 no alcanzamos unas semifinales de la Copa de África. El problema parece profundo, principalmente por la pobreza de jugadores capaces de jugar a alto nivel en Marruecos. Sobre el papel, el fútbol marroquí está profesionalizado desde hace tres años pero el juego que desprende es medio-bajo, lo que influye en la participación de los equipos marroquíes en las competiciones de la CAF. Desde hace más de diez años sólo hemos colocado a dos equipos marroquíes en la Champions League: el Raja Casablanca (2002) y el WAC Casablanca (2011). De ahí que los diferentes seleccionadores que ha tenido Marruecos en los últimos años –Ezaki Badou, Troussier, Fakhir, Roger Lemerre, Hassan Moumen, el belga Eric Gerets, Taoussi...–, se inclinaran por buscar jugadores en Europa, sobre todo en Francia. Hay muchos futbolistas de origen marroquí que están viviendo en Francia, España, Holanda, que son la base de la que se nutre la selección nacional. Además, los agentes también influyen. Quieren que unos sean seleccionados, y otros, no. Eso crea un ambiente muy negativo. Si un futbolista juega muy bien en su club, si su agente no quiere, no puede ser seleccionado.

"Fue un error echar a Ezaki Badou en 2005"

– Al actual seleccionador de Marruecos, Ezaki Badou, lo conocí en Mallorca en la década de los 80 cuando militaba en el RCD Mallorca. Una extraordinaria persona y mejor futbolista. ¿Es la mejor decisión que ha tomado la federación marroquí de fútbol?

– Para mí, el error fue echarlo en 2005, porque Ezaki es un verdadero héroe para Marruecos...

– Balón de Oro de África...

– Capitán de la selección en 1986 en México, cuando Marruecos fue el primer país africano en llegar a octavos de final de un Mundial. [Empató a cero con Polonia e Inglaterra y ganó 1-3 a Portugal]. Perdieron con mucha dignidad contra la Alemania (0-1) de Lothar Matthäus de un tiro libre. Perdieron la Copa de África aquí, en 1988, con mucha dignidad también: quedaron cuartos tras perder contra Argelia en los penaltis. Cuando nombraron a Ezaki Badou seleccionador en 2002, llevó a los leones del Atlas hasta la final de la Copa de África de 2004, perdiendo contra Túnez (2-1), país organizador, y con ayuda arbitral. Después fue seleccionador para las eliminatorias del Mundial de Alemania de 2006 y no perdió ni un encuentro. Quedó segundo después de Túnez y la afición no quería que se fuera. Sin embargo, hubo un ambiente muy negativo en el seno de la selección contra Ezaki. Tenía algunos jugadores en su contra y presionaron a la federación para que lo echara. Desde entonces no encontramos cuatro victorias de Marruecos hasta que regresó Ezaki Badou el último junio. Para mí fue un error echarlo en 2005.

[A Ezaki Badou le sustituyó en 2005 el francés Philippe Troussier, ex seleccionador de Japón, entre otros equipos].

– ¿Hay algún jugador marroquí que esté en Europa que debería estar en la selección, y no está?

– La presencia de los jugadores en la selección debe basarse en su rendimiento. Para mí, el mejor jugador de la selección no es aquel que está en un gran club europeo y únicamente juega 15 ó 20 minutos. Para mí, el mejor jugador seleccionable es aquel que está en un club de nivel medio en Europa y juega cada semana. Ahí está el buen jugador para la selección, con experiencia y minutos de competición. No, no echo en falta a ningún jugador.

Segunda parte:
"Munir decepcionó a mucha gente en Marruecos"

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