Manchester City y PSG presionan a Platini para ablandar el Fair Play Financiero

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El 'lobby' de los clubes más poderosos de Europa pide a la UEFA permisividad para pagar las deudas

Michel Platini, presidente de la UEFA

15 de octubre de 2014 (00:00 CET)

El Juego Limpio financiero ahoga a los clubes históricos de Europa. La normativa de la UEFA exige a las entidades deportivas que controlen los gastos de acuerdo con los ingresos. El Manchester City y el Paris Saint Germain son los que lideran las quejas contra las estrictas medidas, aunque no son los únicos afectados. Por eso, han aprovechado la reunión de Nyonpara ejercer su influencia sobre el presidente de la UEFA Michel Platini.

La presión del City y el PSG contempla una doble vía para moldear a su gusto el Financial Fair Play (FFP). Por un lado, la ampliación de los llamados períodos de control y ajuste de cuentas. Por otro, la permisividad con las inversiones millonarias por parte de un único benefactor. La UEFA ha calificado de "pleno y franco" el encuentro mantenido con los dos clubes. La prensa inglesa espera que el lobby consiga su propósito.

Prórroga exigida: una década

El fin último de la FFP es que los clubes no gasten más dinero del que tienen en sus arcas. La monitorización hace referencia al período de control al que están sujetos los clubes europeos. Así, se persigue es el saneamiento escalonado de las cuentas. Hasta 2014, el techo de défit ha sido de 45 millones de euros – el déficit máximo permitido se ha mantenido en esta cifra durante tres temporadas desde que se aprobara la normativa en 2009.

Sin embargo, a partir de la presente temporada la rigurosidad aumenta; la deuda máxima consentida es de 30 millones de euros, número en el que se mantendrá durante los siguientes tres cursos. La petición de PSG y City es una prórroga de las condiciones actuales, por lo menos, durante 10 años más.

Vía libre a los multimillonarios

La otra cruzada de los equipos que entrenan Manuel Pellegrini y Laurent Blanc es el llamado sugar daddy. Esta figura hace referencia a un patrocinador multimillonario que hace un desembolso cuantioso sin que haya contraprestación del club, lo que la normativa de la UEFA recoge como 'alianza injustificada'. La persecución a estos acuerdos es para evitar que se tapen con facilidad los desajustes en el balance contable.

El sugar daddys por excelencia es Berlusconi, que invirtió en el AC Milán más de 120 millones de euros entre 2007 y 2010 – los datos anteriores a 2006 son desconocidos. El Paris Sain Germain, por su parte, fue el club más rico de Francia cuando Qatar Investment Authority se convirtió en el propietario mayoritario de la entidad. Esta clase de maniobras son deshonestas para el máximo órgano regulador europeo ya que no están al alcance de todos los clubes.

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