Luis Enrique y Messi firman un pacto de no agresión en el Barça

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Xavi, capitán del equipo azulgrana, intervino para pacificar las tensiones entre el técnico y el delantero, aparcadas hasta final de temporada

Luis Enrique, entrenador del FC Barcelona, y Leo Messi, delantero

21 de enero de 2015 (20:01 CET)

El FC Barcelona ha silenciado sus tensiones. Con la mediación de Xavi Hernández, capitán del primer equipo, Luis Enrique y Leo Messi firmaron un pacto tácito de no agresión para evitar daños colaterales tras la derrota en Anoeta. Un día después, el presidente Josep Maria Bartomeu destituyó a Andoni Zubizarreta, director técnico, y la entidad vivió días muy convulsos que se calmaron con la victoria contra el Atlético, en la Liga. Durante aquella semana hubo muchos contactos y reuniones para pacificar el club.

Las discrepancias entre el entrenador y la estrella del Barça estallaron con gran virulencia el pasado 5 de enero. Tres días antes, Messi se encaró con Luis Enrique y su psicólogo, Joaquín Valdés, en un entrenamiento. El día 4, el técnico prescindió del astro argentino en el equipo titular de Anoeta y el Barça perdió contra la Real. En la víspera de Reyes, Messi se ausentó del entrenamiento matinal, a puertas abiertas, alegando una gastroenteritis que pocos se creyeron. Luis Enrique incluso pidió medidas disciplinarias contra el futbolista.

Llamamiento a la unidad

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça, hizo un llamamiento a la unidad. Conversó con Luis Enrique y después se reunió con Messi, a quien le prometió que sería el líder del equipo en los próximos años. En el vestuario, mientras, los capitanes movieron pieza y Xavi logró un pacto de mínimos. Iniesta y Piqué también solicitaron el cese de las hostilidades.

Luis Enrique y Messi no han firmado la paz, ni tienen una buena sintonía, pero han aparcado sus diferencias. En las ruedas de prensa previas y posteriores a los partidos, el entrenador del Barça elude cualquier asunto delicado cuando le preguntan por el delantero. "No alimento polémicas", responde el técnico azulgrana. Messi, mientras, negó que pidiera la cabeza del entrenador en su reunión con Bartomeu, pero la comunicación entre ambos es casi nula.

Luis Enrique tiene contrato con el Barça hasta el 30 de junio de 2016 y, en verano, Bartomeu o su sustituto deberá decidir si sigue o no como entrenador del Barça. El de Messi finaliza en 2018 y su cláusula de rescisión está cifrada en 250 millones de euros.

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