Los vómitos de Messi pueden responder a un cuadro de ansiedad

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La psicología deportiva ofrece una hipótesis razonable sobre el motivo de las náuseas del argentino

Montaje de Leo Messi vomitando, con el Barça y con Argentina

29 de octubre de 2014 (00:00 CET)

Los vómitos de Messi podrían tener una explicación psicológica. "Las náuseas son una sintomatología típica de un cuadro de ansiedad", explica la psicóloga deportiva Eva Molleja en declaraciones a Diario Gol. El malestar del astro argentino tiene en vilo a todo el FC Barcelona, que intenta buscar explicación desde hace meses. Las hormonas del crecimiento se han apuntado como hipótesis principal desde el principio, pero otras razones parecen más plausibles.

¿Cómo puede el mejor jugador del mundo—o uno de los mejores—ponerse nervioso en un partido? La psicóloga, que ha ejercido la profesión en el Centro de Alto Rendimiento de Cataluña, resuelve las dudas en conversaciones con este diario: "No sabemos la raíz de la ansiedad, pueden ser asuntos personales. Lo que nos pasa en el terreno de juego no tiene por qué tener causas deportivas", aclara Molleja.

El juicio pendiente, la deuda con Hacienda, posibles problemas familiares, con su pareja o a raíz del nacimiento de su hijo Thiago… "El deportista es persona y una competición es una situación de estrés, vomitas todo lo que llevas dentro", cuenta la psicóloga e ilustra la situación con un símil: "es como que te invitan a una casa muy ordenada y de repente abren los armarios para descubrir que en realidad es un desastre".

Tiempo para el reajuste

El FC Barcelona, no sólo Messi, en conjunto debería atender a terapia psicológica. La derrota frente al Real Madrid este fin de semana sea probablemente motivo de análisis entre el equipo técnico y la plantilla. "Se pueden aprender muchas cosas, sacar jugo a la derrota, y hay un margen de maniobra de siete meses para trabajar en ello", valora Eva Molleja, con vasta experiencia sobre todo en el mundo del motor.

Luis Enrique ha admitido en rueda de prensa que tienen que trabajar más la defensa y conseguir que los delanteros lleguen a marcar. La suerte del Barça es que todos sus movimientos son analizados; un cúmulo de información del que se puede sacar mucho provecho. "Mejor ahora que en fase de Champions, con equipos más competitivos y con menos tiempo", opina la psicóloga.

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