Los técnicos de baloncesto demandarán a la Generalitat por inconstitucionalidad de la Ley 3/2008

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El abogado Manel Atserias también exigirá responsabilidades a la FCBQ y asegura que los técnicos de Cataluña están cometiendo un delito de instrusismo profesional

El abogado Manel Atserias reivindica su título como entrenador de baloncesto | Diario Gol

12 de diciembre de 2014 (23:48 CET)

Los entrenadores de baloncesto indignados demandarán a la Generalitat de Catalunya por la supuesta inconstitucionalidad de la Ley 3/2008, de 23 de abril, del ejercicio de las profesiones del deporte (en adelante, Ley 3/2008) . El abogado Manel Atserias, uno de los más implicados en la lucha por defender los derechos de los técnicos de Cataluña, está trabajando en la redacción de un escrito de demanda que presentará en su nombre ante el Tribunal Constitucional y que también afectará a la Federación Catalana de Baloncesto (FCBQ). Podrán adherirse a la acción todos los entrenadores que quieran. 

Atserias, de 24 años, se reunió este viernes con el secretario general de la FCBQ, Enric Prats, y le informó de las acciones que piensa llevar a cabo. Según ha confirmado a Diario Gol, estas consistirán en codemandar a la Generalitat y a la federación. En el caso de la segunda, todavía en fase de estudio, por corresponsabilidad y negligencia en el deber de informar a los entrenadores de las medidas y sanciones previstas por la Ley 3/2008, aprobada a iniciativa del Departament d'Ensenyament de la Generalitat. Por ello reclamará una indemnización por daños y perjuicios.

El abogado, segundo entrenador del infantil femenino del club Safa-Horta, argumenta que la FCBQ firmó un convenio de colaboración con Ensenyament el 14 de marzo de 2014 de cuyo contenido no se informó debidamente a los entrenadores: "Ni alertaron del riesgo sancionador que se nos cernía encima ni informaron debidamente a los entrenadores". Por este motivo, Atserias pide que "resuelvan el convenio de colaboración y lo impugnen delante de los tribunales".

Polémica retroactividad de la norma

Sin embargo, el peso de la demanda recaerá sobre la administración de la Generalitat. Atserias asegura que la Ley 3/2008 vulnera varios principios constitucionales. Por un lado, el de la irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos individuales. Es decir, que las sanciones se apliquen sobre hechos realizados con anterioridad a la norma. Atserias defiende que es inconstitucional sancionar a los entrenadores que se sacaron el título federativo entre 1999 y 2008 porque la ley entró en vigor posteriormente.

Del mismo modo, el abogado denuncia el incumplimiento del principio constitucional de seguridad jurídica: "Ya tenemos unos derechos adquiridos y no nos los pueden quitar. Nos están dejando con el culo al aire". Además, Atserias explica que hay otros derechos fundamentales de la Constitución Española afectados por la norma, así como una posible invasión de competencias estatales.

Responsabilidades penales

Otra de las cosas que denuncia Atserias es la indefensión jurídica a la que están expuestos todos los entrenadores de equipos catalanes en estos momentos. "Hoy en día hemos cometido un delito de intrusismo profesional y estamos desprotegidos", dice. Se refiere a los artículos 2.2.C y 5 de la Ley 3/2008, que habilitan la posible reclamación de responsabilidades penales a los técnicos por un delito de intrusismo profesional, recogido en el artículo 403 del Código Penal.

La encrucijada no tiene visos de acabarse pronto en el tiempo. Los técnicos ganaron una primera batalla al conseguir una moratoria que suspendía la aplicación de las sanciones hasta enero de 2017. Sin embargo, Atserias opina que también se tendría que suspender la aplicación de los artículos 2.2C y 5 de la Ley 3/2008 para que los técnicos dejen de incurrir en un posible delito.

Objetivo: que no se profesionalice el deporte de base

El objetivo a largo plazo es mucho más ambicioso. Así lo resume el letrado: "Queremos que no se profesionalice todo el deporte amateur y formativo de Cataluña. Hay que diferenciar entre un entrenador de élite y uno modesto".