Los problemas familiares alimentan la 'crisis' de Messi

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La mala relación con la familia de Antonella y su ruptura con Juanjo Brau son las principales causas de su preocupación

El entorno de Messi | Gerard Mateo

12 de noviembre de 2013 (00:21 CET)

Leo Messi está preocupado. El delantero del FC Barcelona arrastra numerosos quebraderos de cabeza desde hace un año que han detonado en forma de lesiones. Su problema no es físico, es psicológico.

El asunto más alarmante de todos es familiar y esconde un latente malestar entre la familia Messi, conocida por su fuerte carácter, y la de su novia, Antonella Roccuzzo. En estos momentos, y desde hace más de un año, la relación entre ambas partes dista mucho de ser óptima. Esta fue una de las causas de la compra del piso en Pedralbes hace un año, para los meses previos al nacimiento de Thiago. "Messi y Antonella necesitaban un ambiente tranquilo", explica una fuente cercana a su entorno.

Jorge Messi, implacable gestor de las rutinas y el patrimonio de su hijo, ha invadido de privacidad la vida de Leo. Los guardias de seguridad controlan su mansión de Castelldefels las 24 horas del día. Rodrigo Messi, denunciado en una ocasión por amenazas con pistola, es el encargado de velar por el bienestar de su hermano. También negoció la trabada compra de la casa de sus vecinos hace medio año.

Preparación física y consejos nutricionales

Otro aspecto que ha marcado el empeoramiento físico de Messi es la ruptura con Juanjo Brau, su preparador físico específico hasta la fecha. El fisioterapeuta ha dejado de acompañar al futbolista en sus convocatorias con la selección argentina y fuentes cercanas al jugador aseguran que "la relación está rota". También ha pasado factura la marcha de Lorenzo Buenaventura al Bayern de Guardiola.

Messi actualmente sigue los consejos de la nutricionista Silvia Tremoleda, muy vinculada al exdirectivo del FC Barcelona Xavier Sala i Martín. Tremoleda es una reconocida especialista en el tratamiento dietético de deportistas y ha diseñado una dieta acorde a sus necesidades. Su principal labor consiste en lidiar con los asados que prepara el cocinero del restaurante Nueve Reinas a Messi en su casa. Sin embargo, sus funciones no son incompatibles con la labor que desempeñaba Brau.

Thiago, Hacienda y la psicopatía de la lesión

Thiago, el hijo de Messi, cumplió su primer año el 2 de noviembre. Algunos medios aseguran que las exigencias de su primogénito son el origen del malestar de Leo, aunque su recaída muscular se produjo el pasado 2 de abril frente al PSG, en París. Sus problemas familiares también se focalizan en Thiago, principal vínculo entre las familias Messi y Roccuzzo. Los cuidados del niño pueden haber afectado a su descanso.

La reclamación de Hacienda de 4,1 millones a Messi y el impacto mediático que ha tenido es el cuarto elemento de distorsión en la vida del jugador. El argentino está en el ojo del huracán, cuestionado su rendimiento por marcar menos goles que antes. El malestar se nota en su estado de ánimo, pues tampoco celebra los goles con la misma efusividad. La denominada psicopatía de la lesión agrava esta situación. Cuanto más piensa en no lesionarse, más probabilidades hay de que vuelva a recaer.

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