Los otros Moratas del Madrid

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El cántabro Pedro Munitis abrió la nómina de ilustres ex madridistas que han pasado a la historia negra del club de Chamartín

Morata y otros siete ex madridistas que fueron verdugos del club blanco | Diario Gol

14 de mayo de 2015 (13:19 CET)

Se marchó cabizbajo, doliente, consciente de que había hecho algo muy gordo: borrar al Madrid de la final de Berlín de dos plumazos. Álvaro Morata, de 22 años, ha sido el puntillero de los blancos en la Champions. Abrió el marcador en Turín (2-1), y lo cerró, en el Bernabéu (1-1). El canterano madridista fue traspasado el pasado julio a la Juventus por algo más de 20 millones de euros. Pero sigue ligado al club de Chamartín por una cláusula del contrato que permite recobrar al jugador a cambio de 30 millones de euros. Morata ha entrado por méritos propios en la historia negra del Real Madrid. Aunque antes que él hubieron otros que también mandaron al infierno a su ex equipo, algunos, incluso, a sueldo del Madrid.

Pedro Munitis. Mantiene alguna similitud con Morata. Internacional con la Selección absoluta, campeón de Europa con el Madrid en 1988 y sin sitio en el equipo de Vicente del Bosque. El hoy seleccionador lo utilizaba como refuerzo en el ataque. Munitis (Santander, 1975) destacaba por su velocidad y desmarque por banda izquierda. También por sus asistencias, especialmente de rosca a balón parado. En agosto de 2002 fue cedido al Racing. Jorge Valdano, director general deportivo del Madrid, y Ángel Gutiérrez, presidente del club cántabro, cerraron una operación que a la postre resultaría muy beneficiosa para los racinguistas: el Madrid se hacía cargo del 65 % de la ficha de Munitis (4,4 millones de euros). Los dos acordaron de palabra que el jugador no se alinearía con el Racing frente al Madrid. A la hora de la verdad, sin embargo, los cántabros no cumplieron el pacto de caballeros y en el encuentro que los blancos jugaron en El Sardinero, el 19 de octubre de 2002, Munitis marcó el segundo tanto del Racing que sentenciaba el partido. Una vaselina de escándalo que dejó a Casillas petrificado. A diferencia de Morata, el extremo cántabro se volvió loco celebrando el gol.

Fernando Morientes. Su caso es idéntico al de Álvaro Morata. Aunque con un pequeño matiz: el madrileño está traspasado a la Juve, mientras que Morientes (Cilleros, Cáceres, 1976) estaba cedido en el AS Mónaco. Al igual que Munitis, el Madrid también se hacía cargo de parte de la ficha. Su ostracismo en Chamartín se produjo con la llegada en 2002 del brasileño Ronaldo. En la temporada 2003-04 el Moro fue cedido al AS Mónaco por un año. En el Principado, el cacereño se convirtió en el estilete del conjunto entrenado por el actual seleccionador de Francia, Didier Deschamps. En cuartos de Champions contra el Madrid, marcó en las postrimerías del partido de ida el segundo gol del equipo monegasco (4-2), y en el Stade Louis II, anotó el tercer gol (3-1) que apeaba al Real Madrid de la competición. Morientes se convirtió, con sus nueve goles, en el máximo artillero del torneo, y llevó a su equipo a la final. Que ganó el Oporto de José Mourinho (3-0), en Gelsenkirchen. Desde entonces, el Madrid incluye en todos los contratos de cesión una cláusula que prohíbe que el jugador en cuestión pueda enfrentarse al equipo que lo cedió, y si lo hace, el conjunto receptor debe abonar una suma importante de dinero.

Bernd Schuster. La negociación de su fichaje por el Madrid la llevó personalmente su entonces esposa, Gaby, con el presidente del Madrid, Ramón Mendoza, en diciembre de 1987. La histórica final de la Copa de Europa del Barça contra el Steaua de Bucarest (0-0), donde los culés cayeron en la tanda de penaltis, colocó a Schuster (Augsburgo, Alemania, 1959) con los dos pies fuera del Camp Nou. El extraordinario medio centro alemán fichó por tres temporadas con el Real Madrid a cambio de 130 millones de pesetas (unos 800.000 euros) por temporada. Coincidió con La Quinta del Buitre con los que ganó dos Ligas (1989 y 1990) y una Copa del Rey (1989). En 1990 fichó por el Atlético de Madrid con el que logró también dos Copa (1991 y 1992). La segunda de ellas frente al Madrid (2-0), en estadio Santiago Bernabéu. Marcó de golpe franco, a unos 30 metros de la meta defendida por Paco Buyo. La pelota entró como una exhalación por la escuadra del meta blanco.

Samuel Eto'o. Sin lugar a dudas, el gran error histórico de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid. El club lo adquirió en 1996 para la cantera de la Ciudad Deportiva. Llegó a la capital de España con 15 años y lo primero que hizo, nada más aterrizar en Madrid, fue ir a El Corte Inglés, acompañado de Pirri, para comprarse un traje blanco. Tras descender con el filial en 1997, fue cedido al Leganés. Eto'o (Nikon, Duala, Camerún, 1981) debutó con el Madrid en el Bernabéu en un partido contra el Espanyol (0-0). Tras recalar en Sarrià, en 1999 fichó por el RCD Mallorca. El club balear se hizo con el 50 % de los derechos federativos del jugador a cambio de 12 millones de euros. Así, el Madrid podía recuperar al jugador a mitad de precio, o conseguir la mitad del importe de un futuro traspaso. Con el cuadro balear estuvo cinco temporadas con el que disputó la Liga de Campeones y ganó la Copa del Rey de 2003 frente al Recreativo de Huelva (0-3). Marcó dos goles. Fichó por el FC Barcelona al sentirse despreciado por el Madrid. Tanto en el Mallorca como en el Barça fue una pesadilla para el cuadro madridista, al que le hizo 10 goles, cinco de ellos, en el Santiago Bernabéu. Para la historia queda la exhibición del camerunés en Chamartín con el Mallorca (2-3), el 8 de mayo de 2004, donde acabó con las aspiraciones del Madrid de luchar por el título –marcó dos de los tres goles–, su reivindicación ante Florentino, y su declaración de amor tras el partido: "Me hace mucha ilusión volver al Real Madrid. No puedo ocultar que amo a este club". La temporada siguiente (2004-05) ficharía por el FC Barcelona.

Luis Enrique. El Madrid lo fichó del Sporting, en 1991, por 250 millones de pesetas (1,5 millones de euros). Permaneció en Chamartín cinco temporadas: de 1991-92 a 1995-96. Luis Enrique (Gijón, 1970) jugó 211 partidos con la camiseta blanca y marcó 18 goles, entre Liga, Copa, competiciones europeas y Supercopa de España. De los técnicos que pasaron por el banquillo del Bernabéu en su etapa como madridista –Radomir Antić, Leo Beenhakker, Benito Floro, Vicente del Bosque y Jorge Valdano–, quien mayor partido le sacó fue el argentino. Con Valdano ganó la Liga de la temporada 1994-95. Marcó uno de los cinco goles al Barça en el Bernabéu. En 1996, siendo aún jugador del Real Madrid, fichó por el FC Barcelona por cinco temporadas, al no alcanzar un acuerdo para la renovación del contrato. Lo recomendó Cruyff a Joan Gaspart, con la bendición de Bobby Robson. Como jugador barcelonista le endosó cinco goles a su ex equipo, dos de ellos en el Bernabéu. "Cuando me veo en cromos y televisión, me siento raro de blanco. Creo que el azulgrana me sienta bastante mejor", declaró una vez.

Dani. Daniel García Lara (Cerdanyola del Vallès, Barcelona, 1974) forma parte de la cantera blanca a pesar de su origen catalán, a la que llegó en 1992. Su padre, natural de Segovia, es merengón. Su madre, catalana, seguidora del Barça. Tras tres temporada en las categorías inferiores del Real Madrid, en 1995 fue traspasado con opción de recompra al Real Zaragoza. En 1997 regresó al club de Chamartín y un año después fue vendido al RCD Mallorca, de donde, en 1999, dio el salto al FC Barcelona de Van Gaal. El técnico holandés quería al delantero como suplente de Kluivert. "Ni siquiera me dieron la oportunidad de fracasar", afirmó al poco de llegar al Camp Nou. Aunque su venganza la consumó en la final de Copa de 2004 en Barcelona, jugada en el Olímpico de Montjuïc, entre el Real Madrid y el Real Zaragoza (2-3). Fue el día del gol de Galletti en la prórroga (111') que dio la victoria a los maños. Dani marcó el primer gol del Zaragoza, el segundo fue de David Villa. Los tantos del Madrid fueron obra de David Beckham y Roberto Carlos. Siete días después, Morientes haría lo propio con AS Mónaco. Fue una temporada aciaga para los blancos. Como esta.

Parejo. Es un centrocampista multiusos. Dani Parejo (Coslada, Madrid, 1989) debutó con el filial del Madrid, RM Castilla, en la temporada 2006-07. Siempre tuvo a Di Stéfano como gran valedor. Su participación en el Campeonato de Europa Sub-19 de Austria de 2007, donde España derrotó a Grecia (1-0) en la final con un gol suyo, lo catapultó al primer equipo en la temporada 2008-09. Juande Ramos, sin embargo, no acabó de confiar en él y, aquel mismo año, fue cedido al Queen Park Rangers de la Championship (Segunda División inglesa). Tras su etapa en Inglaterra, fue vendido al Getafe, donde estuvo hasta 2011. Ángel Torres decidió traspasarlo al Valencia por una cantidad próxima a los seis millones de euros, más la cesión del portero Miguel Ángel Moyá y un amistoso en el Coliseum Alfonso Pérez. Con el Getafe le marcó dos goles al Madrid. Pero el más doloroso fue el que logró la temporada pasada con el Valencia (2-2) en el Bernabéu, que supuso para el equipo blanco decir prácticamente adiós a la Liga.