Los más pequeños del Barça salvan la desastrosa temporada de la cantera

stop

Las categorías inferiores del club suman tres campeones este curso, mientras el filial huele a Segunda B

El Benjamín A del Barça, campeón de liga

27 de abril de 2015 (00:00 CET)

Los jóvenes sacan las castañas del fuego en la Masía del FC Barcelona. Las categorías inferiores del club suman tres campeonatos esta temporada, además del femenino, y se espera que al menos otros tres equipos ganen sus respectivas ligas. Savia nueva. Proyecto de futuro. La mala clasificación del filial y de los dos juveniles, sin embargo, prevé un periodo dubitativo en la conexión inmediata entre la cantera y el primer equipo.

El Benjamín A, invicto esta temporada hasta la fecha (181 goles a favor y 17, en contra) y el Cadete B se han proclamado campeones de liga este fin de semana tras golear a sus rivales. El Alevín A fue el primero en levantar la copa, hace ya algunas semanas. El Cadete A, el Infantil B y el Alevín B son, hoy por hoy, algunos de los equipos mejor clasificados para sumarse a la fiesta en las fechas próximas. El Infantil A y el Benjamín D, por otra parte, están descartados. Bagaje muy pobre para un club que presume de cantera.

La salida de Luis Enrique

Los cambios que inició el ex presidente Sandro Rosell en la estructura de la Masía, allá por 2010, pasan factura ahora. Hay cierto descontrol en la cantera, con relevos destacados y personas sin experiencia al frente del proyecto que es seña de identidad de la entidad. El desastre será mayor si el Barça B, colista en Segunda, pierde la categoría. El futuro inmediato depende de él. La transición entre las categorías inferiores y el primer equipo pasa por un filial en la categoría de plata del fútbol español.

Los juveniles tampoco dan optimismo a esta situación. El A marcha cuarto a 18 puntos del líder, el Espanyol. El B, por su parte, es tercero a 10 puntos del primero, que es también uno de los equipos periquitos. Los jugadores de estos dos equipos deben nutrir al filial en los próximos años, esté donde esté. La salida de Luis Enrique en verano, unida al desastre del Barça B, amenazan con el caos: si llega un técnico de fuera del club será más reticente a la hora de confiar en los chavales de la cantera, más si éstos militan en Segunda B. Urgen soluciones para revertir la situación a partir del 1 de julio.