Los intereses ocultos que se moverán tras los avales para presidir el Barça

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Los poderes políticos, mediáticos y económicos se postulan como posibles respaldos financieros para los candidatos a la presidencia del club

Víctor Malo

Josep María Bartomeu, rodeado por los aspirantes Joan Laporta, Agustí Benedito, Toni Freixa y Jordi Farré - Diario Gol
Josep María Bartomeu, rodeado por los aspirantes Joan Laporta, Agustí Benedito, Toni Freixa y Jordi Farré - Diario Gol

01 de abril de 2015 (02:24 CET)

Las elecciones del FC Barcelona correrán el riesgo de ser desvirtuadas este verano. Si bien siempre han concurrido intereses de lo más diversos en los distintos procesos electorales del club, la obligación para los candidatos de avalar 76,5 millones de euros este año hace que las dependencias sobre poderes ajenos se disparen y condicionen el inminente porvenir del Barça, con el proyecto sobre el nuevo Camp Nou en juego.

Las dificultades que tendrán las distintas candidaturas para recopilar esos casi 80 millones necesarios para avalar –correspondientes al 15% del presupuesto de gastos del club, cifrado en 510 millones de euros– hacen que, en muchos casos, tengan que recurrir a poderes ajenos. Empresas muy solventes, de diferentes ámbitos, que tienen intereses en el club pero que pueden comportar la asunción de un peligroso riesgo: que aspiren a mover los hilos desde la sombra.

Bartomeu acumula 113 millones de beneficios

La única candidatura que, a priori, no estará sometida a este tipo de presiones es la que gobierna actualmente. El grupo de directivos que lidera el presidente Josep María Bartomeu no tendrá que presentar los avales porque es la junta continuista y ya ha compensado ese 15% con los beneficios acumulados desde 2010: 113 millones de euros. Como los estatutos solo prevén una directiva continuista, cualquier otro directivo de esta junta que aspire a ser presidente –caso probable de Toni Freixa– tendrá que avalar, según fuentes jurídicas.

Son los demás candidatos, por tanto, los más susceptibles de pactar con determinados poderes externos para recibir el sustento económico requerido para presidir el club. Joan Laporta, Agustí Benedito, Jordi Farré, Jordi Majó, Santi Salvat, Jordi Torrent y el propio Freixa son los nombres que más suenan. En ninguno de los casos estamos ante fuertes empresarios capaces de avalar 80 millones de euros, aunque todos se están moviendo en este sentido.

Laporta, vinculado a poderes políticos y mediáticos

Los poderes que amenazan con transgredir los intereses más puros del club son el político, el mediático y el económico. El fervor independentista, que podrían representar el propio Laporta y Víctor Font –empresario consolidado y accionista del diario Ara– en un hipotético pacto, es uno de los poderes que puede tener intención de utilizar al Barça como una plataforma política hacia la independencia. Probablemente, hay varios empresarios catalanes con este perfil que estarían dispuestos a poner dinero sin necesidad de figurar en la junta directiva.

Otro poder es el mediático. El mejor ejemplo en este caso lo encarnan Jaume Roures y su productora, Mediapro. Dolido tras perder los derechos televisivos del Barça, Roures se está moviendo para dar apoyo a alguna de las candidaturas desde la sombra. De hecho, ha participado en todos los procesos elecotrales más recientes del club y este año no será una excepción. Fuentes próximas al propietario de Mediapro aseguran que "el trío formado por Cruyff, Laporta y Roures conforma un vínculo indivisible". "Si Laporta se presenta, Roures le dará sustento económico. Si no se presenta, tendrá que buscar otro candidato. Es evidente que no apoyará a los directivos actuales", analiza.

Cómo publicitar un negocio a través del Barça

Hay un tercer poder más obvio, el económico. Empresarios de prestigio que estén dispuestos a avalar para vincular sus empresas y/o actividades al Barça. Es una forma de darse publicidad. El problema viene cuando en una junta hay una persona que sobresale del resto por su aportación económica. Ello puede condicionar el proyecto, ya que el presidente tiene que asegurarse de tenerlo contento. De no ser así, podría dimitir y retirar el sustento financiero.

Así lo resume una fuente conocedora del Barça, preguntada por Diario Gol, que prefiere mantenerse en el anonimato: "Ningún candidato de los que han salido puede avalar 75 millones y todos están buscando gente que les contra avale, sean compañeros de junta o externos. Esto es muy peligroso para el club. Las juntas pueden equivocarse, pero han de ser independientes de poderes políticos, económicos y mediáticos. Esta independencia creo que es lo que está en juego en esta campaña".