Los hinchas más radicales del Barça regresan al Camp Nou

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La bengala lanzada a unos aficionados del Madrid el pasado martes le puede costar 600.000 euros al club azulgrana

01 de marzo de 2013 (19:45 CET)

Los radicales del Barça han regresado al Camp Nou. El pasado martes, durante el clásico de Copa que ganó el Real Madrid, una bengala encendida en la boca 421 sobrevoló las gradas del santuario azulgrana e irrumpió entre un grupo de aficionados madridistas ubicados en la 522. El Barça se enfrenta a una sanción de entre 60.000 y 600.000 euros correspondiente a una infracción muy grave, según el acta levantada por los Mossos d'Esquadra. Este viernes, la policía autonómica ha notificado al club que identificó a varios aficionados peligrosos en las gradas del estadio tras visualizar varios vídeos.

Quizás, la bengala no la llevaba un violento, pero hay una gran diferencia entre encender una bengala y lanzarla contra el público. Este hecho ha motivado que se disparen las alarmas, a pesar de que el último antecedente de bengalas en el Camp Nou es reciente: el pasado 5 de diciembre. Aquel día se jugó un Barça-Benfica de Champions y tres aficionados del club portugués encendieron varias bengalas. Otro caso, que acabó mucho peor, se dio durante el fatídico Barça-Inter que terminó con la eliminación de los azulgrana a manos de Mourinho. Una guardia de seguridad terminó hospitalizada, después de que le explotase una bengala en el pie.

Ambiente radicalizado


Los aledaños del Camp Nou justo antes del inicio del Clásico ya mostraban un ambiente radicalizado. Varios grupos de hinchas daban los últimos tragos a sus cervezas, en corros, mientras algunos de sus camaradas sostenían bengalas encendidas. Colectivos minoritarios entre el gentío que se desplazó a ver el gran duelo del fútbol español, pero que se hacían notar. Acapararon el protagonismo cuando vieron a la afición madridista, contra la que lanzaron dos bengalas mientras se dirigían a la entrada del estadio.

Aficionados del Barça con localidades cercanas al gol sur han explicado a Diario Gol que últimamente se ve un ambiente más agresivo en esa zona. Algo que responde a la última iniciativa del club para fomentar la animación en el estadio. En los últimos cinco partidos se vendieron entradas con descuentos, a pesar de que la policía advirtió de que ello podría fomentar el retorno de violentos. Información que coincide con una última hora de Catalunya Radio que asegura que algunos presidiarios aprovechaban sus permisos de fin de semana para ir al estadio. 

Preocupación

Jordi Cardoner, vicepresidente del área social del club, ha condenado el acto de la bengala y ha insistido en que se trata de un hecho aislado; que, en ningún caso, debe considerarse fruto de un supuesto retorno de los Boixos Nois al Camp Nou. Sin embargo, desde el cuerpo policial catalán se ha transmitido una visión distinta, de preocupación ante el posible regreso de los violentos.

Joan Laporta terminó con la violencia en el Camp Nou durante su mandato (de 2003 a 2010). En su primer año como presidente se negó a regalar entradas a los Boixos, y estos contestaron llenando de bengalas el estadio durante el torneo Joan Gamper que el Barça disputó contra Boca Juniors. A partir de ahí, el expresidente y su família vivieron permanentemente amenazados de muerte por los radicales más peligrosos.

Rosell, cuestionado

Sandro Rosell también se ha desmarcado de los violentos públicamente. Pero desde que se presentó a la presidencia del Barça, su nombre siempre se ha visto relacionado al de los Boixos Nois. Tal vez la mejor manera para algunos interesados de dañar su imagen, tal vez una realidad escondida.

Lo cierto es que los constantes intentos, fracasados, por crear la Grada d'Animació no han ayudado a que el presidente se desvincule de los radicales. Especialmente porque los Mossos han detectado varias personas con antecedentes penales aspirantes a unirse al grupo de animación. Según lo visto en los últimos días, todo parece indicar que si no entran como grupo, lo hacen a título individual.

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