Los hermanos Oriola desafían a la crisis de las cuatro ruedas

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Los pilotos Pepe y Jordi, financiados por un casino chino, serán rivales en las primeras carreras de las TCR, la nueva categoría promovida por Ecclestone

Víctor Malo

Los hermanos Jordi y Pepe Oriola en el salón de decoración budista que tiene su padre en la Bonanova | V.Malo
Los hermanos Jordi y Pepe Oriola en el salón de decoración budista que tiene su padre en la Bonanova | V.Malo

27 de marzo de 2015 (00:40 CET)

Se criaron en Castelldefels, pero en los últimos años el dúplex que habita su padre en la Bonanova (Barcelona) se ha convertido en su nueva guarida. Allí, los hermanos Oriola –especialmente Jordi, el pequeño (18 años)– compaginan su fascinación por el motor con los estudios. Entre una colección de trofeos y su pequeño santuario repleto de instantáneas de ambos destaca un salón con aires budistas decorado por su padre, el abogado Pepe Oriola. Una persona que, como su madre, la también abogada Mari Luz Vila, ha tenido un papel fundamental a la hora de que sus hijos hayan podido empezar una carrera como pilotos profesionales en plena crisis de las cuatro ruedas.

"Nuestro padre siempre nos ha ayudado a financiarnos. Sin él, hoy no podríamos estar donde estamos", asegura Pepe Oriola, el mayor de los dos hermanos (20 años). La anécdota más significativa se produjo hace tres años, en la ciudad de Macao (China). Oriola padre, ataviado con la chaqueta del equipo de carreras, se acercó al casino de la ciudad y se encontró con el inconveniente de que no le dejaban fumar dentro. Aficionado a los puros de calidad como es, insistió hasta que le encontraron una solución: la sala privada de poker. Allí pudo fumar su habano mientras disfrutaba de la partida y, sin necesidad de participar, se llevó el bote. Gracias a la chaqueta, entabló amistad con los dueños del casino. De allí nació el actual acuerdo de patrocinio.

El Cali Group Macau es el patrocinador principal tanto de Pepe como de Jordi Oriola. Ambos hermanos cabalgarán a lomos de un Seat León esta temporada, aunque sus presupuestos de equipo son bien distintos. Mientras el mayor, estudiante de derecho a distancia en la Universidad de Madrid, se preparara para estrenarse en las TCR International Series –que arrancan de la mano de Bernie Ecclestone este fin de semana en Malasia, coincidiendo con el GP de Fórmula 1–, el pequeño, estudiante de International Business (ADE en ESEI), se centra en la Seat León Eurocup, tras quedarse a las puertas de participar en las TCR contra su hermano.

Pepe: "Puedo vivir de lo que me gusta, pero tampoco haré una fortuna"

Pepe corre para el Craft Bamboo Racing Lukoil –comparte equipo con Jordi Gené, hermano de Marc Gené– y tiene un presupuesto de 450.000 euros, prácticamente la mitad de lo que le costaba financiar su participación en el WTCC (Campeonato Mundial de Turismos), sobre los 800.000 euros. Jordi, que correrá para el equipo italiano Target Competiton, afronta unos costes mucho más discretos en la Eurocup, unos 100.000 euros. Los dos tienen la fortuna de no tener que pagar nada de su bolsillo para correr, aunque, de momento, solo Pepe vive de ello.

"El sponsor me garantiza el alquiler de un piso en Pedralbes –la zona más cara de Barcelona–, un sueldo al mes, los gastos de viajes, las carreras y parte del presupuesto del equipo... Así que puedo decir que vivo de ello, pero no haré una fortuna de 20 millones de euros", explica Pepe, realista. Jordi, el pequeño, todavía no se gana la vida conduciendo, pero ya cubre los gastos gracias al casino –que le paga la mitad de su presupuesto– y a los otros seis sponsors que le apoyan. No lo niegan. "Solamente cubrir los gastos y correr gratis ya es un logro", reflexionan, casi al unísono.

Jordi: "A base de ganar carreras puedes cubrir buena parte del presupuesto"

"A base de ganar carreras, se puede cubrir sobradamente el presupuesto", apunta Jordi, ambicioso. Y es que los premios por ganar campeonatos y carreras en la Eurocup también son una ayuda: "Por ganar el campeonato son 20.000 euros –15.000 y 10.000 para el segundo y el tercer clasificado, respectivamente– y 2.500 euros por carrera ganada hasta el octavo, que cobra 500 euros". En las TCR las cifras se elevan: 50.000 euros por carrera a repartir entre los cuatros primeros.

Como todas las historias, esta también tiene un principio. Pepe empezó en el karting de la autovía de Castelldefels, junto a una pequeña feria decadente que todavía se mantiene con vida. Ello es gracias, precisamente, al pequeño circuito de karts que alberga, de los pocos que hay en la zona. Cuando sus padres se dieron cuenta de que tenía talento y pasión, le llevaron a un circuito algo más profesional, el Kartódromo Catalunya de Lliçà de Vall, donde también empezó un buen amigo suyo, Jaime Alguersuari, expiloto de Fórmula 1. "Allí se me dio bien y entonces ya fueron llegando el campeonato de Cataluña, el de España... Mi padre tenía algo de dinero y entre eso y algún sponsor amigo suyo lo pudimos hacer. Si no, es imposible", analiza Pepe, entre bostezos.

Pepe: "Lo peor es el jet lag"

Se excusa al ser preguntado sobre lo que peor lleva de esta profesión. La respuesta es rotunda: "El jet lag". "Te recuperas, pero cuesta, porque no es lo mismo dormir ocho horas cada día y tomarte tu buen desayuno que dormir un día tres horas, ir a entrenar, cambiar de país... Te agobias porque no puedes dormir, sabes que estarás cansado... Para mí es lo más complicado", asegura.

Entonces interviene Jordi, anticipando el fuerte carácter de ambos: "Mi historia es diferente y un poco más curiosa. Yo jugaba a fútbol, y estuve dos años en las categorías inferiores del Barça, pero me fui antes de que me echaran porque ya vi que no tenía futuro. Estuve en el Hospitalet, pero el fútbol era muy duro y gracias a mi hermano me empecé a interesar también por los karts. Un día, Pepe no pudo correr una carrera y me pidieron que corriese en su lugar. Y gané una de las mangas clasificatorias. Al poco tiempo quedé subcampeón de Cataluña de karts y tercero en el Campeonato de España, donde todo el mundo pensaba que no haría nada. Ahí empezó todo".

Sana rivalidad de hermanos que salpica a Vettel

Como en las mejores familias, la rivalidad entre hermanos es algo natural y se pudo comprobar enseguida que los jóvenes Oriola muestran un espíritu muy competitivo, clave del éxito que están forjando con su trabajo. "Es cierto que fui el piloto más joven de la historia en ganar un campeonato del mundo FIA (Federación Internacional de Automovilismo)", dice Pepe. Y le corta su hermano, bromista: "Bueno, yo sé lo quité al año siguiente...". "¿El qué me quitaste?", replica el mayor. Y el pequeño se explica: "Yo gané un europeo de la FIA siendo más joven que él". "Pero no del campeonato del mundo", insiste Pepe, que zanja el debate: "Soy el piloto más joven de la historia en ganar una carrera del Mundial de la FIA, por delante de Sebastian Vettel –que lo ganó en la Fórmula 1, también bajo el paraguas de la FIA–, cuando tenía 18 años"

Aunque reconocen que hay un poco de rivalidad entre ambos, rápidamente lo matizan: "Tampoco mucho, porque no solemos correr el uno contra el otro". "Este año coincidiremos", avisa el mayor, desafiante. Se espera que la participación de Jordi, con el equipo Campos Racing, pueda concretarse en el circuito de Shanghai. Se avecina un duelo fratricida y apasionante entre dos precoces pilotos que siguen los pasos de los hermanos Márquez. Al tanto.

Jordi juega al simulador de carreras y Pepe levanta el trofeo de campeón más joven del mundo en una prueba de la FIA