Los goles de Neymar al Atlético favorecen las aspiraciones electorales de Bartomeu

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El astro brasileño certifica la clasificación del Barça para las semifinales de la Copa y cambia el estado de ánimo del barcelonismo

Neymar marca su segundo gol al Atlético / EFE

28 de enero de 2015 (23:30 CET)

Enero comenzó con turbulencias en el Barça y termina con la afición azulgrana eufórica, celebrando la clasificación para las semifinales de la Copa y festejando los goles de Neymar en el Calderón. El astro brasileño, que abrió una crisis institucional sideral con su polémico fichaje que sentenció al expresidente Sandro Rosell, se dio un festín en el campo del Atlético (2-3), para satisfacción de Josep Maria Bartomeu. El presidente, que aspira a ganar las próximas elecciones presidenciales, celebra la metamorfosis barcelonista.

El Barça, por definición, es un club ciclotímico. En el Camp Nou se pasa de la depresión a la euforia, o viceversa, sin tiempo para digerir nada. Hace cuatro semanas, las tensiones amenazaban con dinamitarlo todo. Zubizarreta fue despedido como director deportivo y el presidente adelantó un año las elecciones. Desde entonces, el equipo de Luis Enrique ha ganado los cuatro partidos de Copa y los tres de Liga que ha disputado. Tres de ellos, contra el Atlético, rival al que no pudo derrotar la pasada temporada y que ganó la Liga en su estadio.

Cristiano Ronaldo y Luis Enrique

Messi inició la transformación azulgrana con actuaciones prodigiosas. El delantero argentino ha recuperado su mejor versión, tal vez picado por el tercer Balón de Oro que ganó el madridista Cristiano Ronaldo y por sus desencuentros con Luis Enrique. Messi ha vuelto y su gran aliado, Neymar, se suma a la fiesta. El brasileño, tras un primer año demasiado intermitente, es un futbolista mágico y en el Calderón sentenció al Atlético con un gol en los inicios del partido y otro en los últimos compases de una primera parte trepidante.

Neymar, el futbolista que debe garantizar la supervivencia del mejor Barça en el futuro, ya no es noticia por un fichaje muy mal gestionado, sino por su talento. Disfruta el delantero y gana el Barça para satisfacción de una junta directiva que se juega mucho en los próximos meses. Bartomeu está en manos del equipo. El máximo dirigente necesita, al menos, un título de prestigio para darle la vuelta a los sondeos que sitúan a Joan Laporta como claro favorito para ganar las elecciones.

Bartomeu versus Laporta

Bartomeu, hoy, vislumbra un escenario más positivo que hace un mes. En los últimos cinco años, el club ha reducido su deuda en unos 140 millones de euros, pero deportivamente convive con las "urgencias" que un día denunció César Luis Menotti. Los malabarismos de Messi y Neymar decidirán el futuro del equipo y de la entidad. Cada gol tiene un efecto balsámico increíble para el presidente. La crispación y el malestar, en cambio, favorece a Laporta.

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