Los cuatro cambios de Bartomeu para mejorar el Barça

El ahora ex presidente busca dos vicepresidentes con peso y dos personas fuertes para liderar la estructura deportiva

Fotografía: Los cuatro cambios de Bartomeu para mejorar el Barça
Fotografía: Los cuatro cambios de Bartomeu para mejorar el Barça

Josep María Bartomeu ya tiene encarrilados los cimientos sobre los que quiere construir el Barça del futuro. El ex presidente azulgrana, recientemente dimitido para convocar las elecciones, prepara cuatro cambios que tendrán una trascendencia significativa en la estructura del club si se alza como vencedor de los comicios del 18 de julio.

Las cuatro preocupaciones de Barto consisten en renovar las dos vicepresidencias más importantes de la junta directiva –deportiva y económica–, fichar a un secretario técnico de garantías y contratar a una persona con experiencia para resolver la crisis del fútbol base. Además, deberá gestionar la renovación de la estructura del baloncesto, dónde hay señalados en todas las líneas de flotación: directiva, dirección de sección, dirección deportiva, entrenadores y jugadores.

El empresario del sector de la aviación, que ha aplazado su presentación oficial como candidato a la presidencia unos días mientras acaba de instaurar su sede en la antigua librería Excellence –antaño, los cuarteles de invierno del aspirante a la presidencia del Espanyol Sergio Oliveró–, ya tiene decidido el nombre del sustituto de su buen amigo Jordi Mestre para asumir el cargo de vicepresidente deportivo del club: Jordi Roche.

Mestre se hace a un lado

Mestre da un paso al lado tras el reciente fallecimiento de su padre para dedicarse en cuerpo y alma a su grupo hotelero, Expo Hotels & Resorts, que gestiona, entre otros, el Hotel Princesa Sofia, dónde los jugadores del Barça realizan las concentraciones locales. La alternativa interna, y subsidiaria, de Barto para relevar a Mestre –que debe decidir si sigue en la directiva, con menos protagonismo– es Javier Bordas, el rey de la noche barcelonesa y miembro de la comisión técnica, pero no se concretará por el momento.

Más difícil será encontrar un vicepresidente económico. Javier Faus, artífice de una solvente gestión económica del club pero famoso por el enfrentamiento que tuvo con Leo Messi, deja el club con unos ingresos de 600 millones de euros y una reducción de la deuda de 130 millones. Barto contaba con el director general de Estrella Damm, Enric Crous, para asumir dichas funciones. Sin embargo, en los últimos días se ha enfriado la cosa. El ex presidente sigue buscando.

Nadal o Roberto, el nuevo Zubi

Nobita, como llaman los jugadores del primer equipo al presidente no electo, también trabaja en la búsqueda de un director deportivo que asuma las funciones que desempeñaba Andoni Zubizarreta. Han sonado nombres en los últimos días como Miguel Ángel Nadal y Roberto Fernández –ex jugador del Barça en la primera etapa de Cruyff como entrenador–, pero todavía no está decidido.

Roberto ha trabajado en los últimos años para la agencia que representa a Jordi Alba, Interstar Deporte, afincada en Valencia, dónde pasó la mayor parte de su carrera deportiva. Esta situación podría ser un arma de doble filo para Bartomeu, que podría ver la figura de Roberto cuestionada si el club aumenta su nivel de negocio con Interstar Deporte. Una situación similar a la que arrastraron Albert Valentín y Narcís Julià –ayudantes de Zubi– por su vinculación con Promoesport.

Fútbol base

La cuarta persona que busca Bartomeu estará vinculada al fútbol base. En este caso, la situación está mucho menos avanzada, ya que el presidente debe analizar si mantiene a Jordi Roura y Aureli Altimira y, en caso de que sigan, como refuerza sus atribuciones. La marcha de Zubi, con Valentí y Julià, dejó plazas vacantes en el enlace entre las categorías de formación y el primer equipo.

Uno de los nombres que se han puesto sobre la mesa es el de Andrés Manzano, actual director deportivo del Cornellà y, por ende, conocedor del estilo de juego del Barça –el Cornellà siempre ha tenido fama de ser una especie de filial azulgrana–. Manzano no sólo tiene experiencia, sino que mantiene una buena amistad con Roura, con lo que su llegada podría depender de la continuidad del que, durante dos temporadas, ejerció como segundo entrenador del primer equipo.