Los clubes catalanes de fútbol sala denuncian sentirse presos de la guerra entre federaciones

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La FCF vulnera la Llei Catalana de l'Esport al amenazar con sanciones a las entidades con equipos en ambos organismos

Carles Huguet

Las discrepancias entre la Federación Catalana de Fútbol y la Federación Catalana de Fútbol Sala son evidentes.
Las discrepancias entre la Federación Catalana de Fútbol y la Federación Catalana de Fútbol Sala son evidentes.

27 de abril de 2015 (21:36 CET)

El fútbol sala tiene dos padres en Cataluña. La Federación Catalana de Fútbol (FCF) y la Federación Catalana de Fútbol Sala (FCFS) pugnan por hacerse con el monopolio. Con pequeñas variaciones en el reglamento del deporte que gestionan, ambas están reconocidas por la Secretaria General de l'Esport. La competencia, lejos de beneficiar a los clubes, está perjudicando a muchos de ellos.

Pese a la historia de ambas entidades, la FCF nace en 1900 y la FCFS en 1983, las diferencias se avivan con la llegada de la crisis económica debido a la dispar política de precios de ambos organismos. Inscribir a un equipo en Primera Nacional, categoría de la FCFS, cuesta alrededor de 3.300 euros. Prácticamente el doble hacerlo en División de Honor, la competición equiparable de la FCF, unos 5.100 €. La disparidad económica propició la migración de algunos clubes hacia la opción más asequible.

Sanciones económicas y deportivas

Ante la hemorragia, la Liga Catalana de Fútbol Sala (el organismo que gestiona el fútbol sala en la FCF) aprobó en asamblea imponer sanciones económicas para los conjuntos que tuvieran equipos en diferentes federaciones. "Multas de hasta 1700 euros", aseguran fuentes internas a Diario Gol. Muchos había optado por apuntar en la FCFS algunos de sus equipos.

La normativa topa con la Llei Catalana de l'Esport. El artículo 9 contempla el derecho "a federarse en las federaciones catalanas correspondientes a las modalidades o disciplinas en las cuales quieren participar". "Es como si sancionaran al Barça por tener un equipo de fútbol y uno de baloncesto, o a un deportista que quiera jugar a fútbol y bádminton a la vez", asegura el coordinador de uno de los clubes amenazados.

Medidas disuasorias

Por el momento, las multas no se han hecho efectivas y sólo se han aplicado castigos deportivos. Los jugadores, también los de categorías inferiores, de los conjuntos señalados han quedado vetados para las selecciones autonómicas y comarcales. "De aplicarse una sanción económica acudiríamos al Tribunal Català de l'Esport", avisa Jordi Eduardo, presidente de la FCFS.

Sin embargo, el recelo parece ser mutuo. "Uno de los seleccionadores de la Federación Catalana de fútbol sala me dijo textualmente: Los futbolistas que juegan en las dos federaciones no vienen a la selección", denuncia otro presidente. Algo que rechaza Eduardo: "En muchas de nuestras selecciones hay jugadores con doble ficha, de la FCF y la FCFS".

El silencio de la Secretaria General de l'Esport

Ante la vulneración de la Llei Catalana de l'Esport, la Secretaria presidida por Ivan Tibau guarda silencio. Algunos clubes han elevado sus quejas a este organismo, pero no han obtenido respuesta. "Presentamos un recurso a la institución y en 8 meses y medio de trámites sólo encontré mutismo". "Además, me puse en contacto personal con Tibau para solucionar el tema, pero tampoco conseguí ninguna reacción", lamenta uno de los afectados.

"La culpa de nuestra situación es de la Secretaria, que permite que se aprueben este tipo de normas y no actúa. Los clubes menores le son indiferentes", denuncia un presidente. "Tibau juega a hacerse fotos con las dos federaciones mientras ellas se dan de palos", prosigue.

Una solución, ¿imposible?

Con una normativa distinta, ambas cumplen el requisito de tener cinco diferencias básicas en el reglamento para representar deportes diferentes (aunque a la postre sean prácticamente idénticos). Mientras que la FCF trabaja con las reglas FIFA y rinde cuentas a la Real Federación Española de Fútbol, la FCFS sigue las normas de la Asociación Mundial de Futsal y no tiene un homónimo a nivel español. Por ello, acude a los campeonatos internacionales representando a Cataluña.

En otros territorios, como Galicia, donde surgieron problemas en la cohabitación, ambas federaciones acabaron fusionándose y repartiendo sus competencias para solucionar el problema. La posibilidad de vincularse es vista con escepticismo aquí. "Se ha planteado la opción de juntarnos, pero es algo que nunca se ha abordado seriamente", explican. "Vincularse con la FCFS, que representa a Cataluña en competiciones internacionales, podría suponer un conflicto con la RFEF", vislumbran desde la FCFS.

A la espera de una resolución definitiva, los clubes han esquivado la medida con la creación de nuevas entidades con un NIF distinto. Una medida tolerada por la FCF.