Los aficionados del Newcastle, en huelga contra su propietario

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La poca ambición de Mike Ashley, motivo de las protestas del próximo 19 de abril

Mike Ashley es el discutido propietario del Newcastle United.

09 de abril de 2015 (00:00 CET)

Los amantes de la Premier League aluden siempre al ambiente de los estadios cuando les preguntan por los encantos de la competición. Campos llenos y con un ambiente familiar que, el próximo 19 de abril, tendrán una excepción: Sant James Park. Los aficionados del Newcastle han convocado una huelga para protestar contra su propietario, Mike Ashley, al que acusan de ser poco ambicioso.

Los seguidores 'urracas' han convocado una protesta en los aledaños del campo a las 16:30, media hora antes del encuentro contra el Tottenham Hotspur.  Justo al acabar el partido, se ha organizado otra "para los que por motivos inexcusables no puedan perderse el duelo", afirman desde la plataforma AshleyOut.com, que nutrirá de material a los manifestantes.

Además de un empresario futbolístico, Ashley es el dueño de Sports Direct, el gigante de la ropa deportiva en Gran Bretaña. Valorada en más de 4.800 millones de euros, la compañía ha crecido exponencialmente desde su entrada en el club en 2006.

El origen del conflicto

Los seguidores del Newcastle denuncian que Ashley prime sus intereses económicos sobre los deportivos. "Sólo quiere mantenerse en la Premier para poder colocar su publicidad de Sports Direct. Se conforma con la permanencia", critican. Desde el ascenso de la temporada 2010/2011, el club ha deambulado por la zona media de la Premier League a excepción del quinto puesto de 2012.

En las últimas temporadas el club del norte de Inglaterra ha perdido a varios de sus referentes en el campo, como Loïc Rémy y Demba Ba(Chelsea) o Yohan Cabaye (PSG). A cambio, las incorporaciones de futbolistas como Emmanuel Rivière y Rémy Cabella no están funciando, y sólo el joven tinerfeño Ayoze Pérez da la cara.

Un precedente en 2009

En 2009, tres años después de adquirir el club, Ashley anunció su intención de venderlo. El motivo fue los insultos de la hinchada tras la marcha de Kevin Keegan, mítico futbolista inglés, que ocupaba la dirección deportiva. 

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