Lorenzo-Pedrosa, una rivalidad que viene de lejos

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Los dos pilotos españoles se juegan el título de MotoGP en las cuatro carreras que faltan, después de un campeonato espléndido de ambos

Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo en una rueda de prensa | EFE

13 de octubre de 2012 (23:42 CET)

Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa representan los estandartes del motociclismo español en la actualidad. Incluso mundial, con permiso de Valentino Rossi y Casey Stoner. A falta de cuatro carreras para que termine el campeonato de MotoGP, el duelo que están protagonizando los dos pilotos españoles es vibrante, y plasma perfectamente una rivalidad que viene de muy lejos. 

Ahora, Lorenzo es el favorito para ganar el Mundial de MotoGP (ya lo consiguió en 2010) porque tiene 33 puntos más que Pedrosa, que todavía no lo ha logrado. Sin embargo, el catalán ha ganado las tres últimas carreras que ha disputado hasta el final. Entre medio de ellas, tuvo la desgracia de caer en San Marino, lo que supuso una importante inyección de puntos para el mallorquín, que quedó primero. Este domingo, en el GP de Japón, Lorenzo saldrá desde la primera plaza, después de hacer la mejor vuelta de la historia del circuito de Motegi (1.44.969 minutos ). Por detrás, y pisándole los talones, estará Dani Pedrosa.

La rivalidad, más que nunca, sobre el asfalto

La cordial relación que muestran en público Pedrosa y Lorenzo en los últimos tiempos dista mucho de la enfervorizada rivalidad que les enfrentaba en el pasado. Una historia que se remonta a principios del nuevo siglo, cuando ambos competían en 125cc, y Pedrosa era el claro dominador de la categoría. La tensión entre ambos se desató en 2005, en el Gran Premio de Alemania de 250 cc. Lorenzo, siempre más agresivo, trató de adelantar a Pedrosa en una curva y le golpeó en el tubo de escape, yéndose al suelo. Pedrosa ganó y declaró haber notado un golpe "con alguien", sin darle mayor importancia. Aquello irritó a Lorenzo, que acusó al catalán de "falta de humildad".

Con el paso de los años, ya en la categoría reina, los piques entre los dos pilotos españoles se han sucedido en infinidad de ocasiones. Pero el carácter de Lorenzo, mucho más conflictivo en el pasado, ha evolucionado de forma muy positiva al tiempo que mejoraba su rendimiento. Hasta el punto que su relación parece cada vez mejor. Sus batallas verbales en declaraciones y ruedas de prensa han pasado a la historia, para tornarse en una rivalidad mucho más seria, a la par que sana: la deportiva. En el pasado GP de Brno, el duelo entre ambos alcanzó su máxima expresión. Curiosamente, cuanto mejor es su relación, más peligrosos se vuelven sobre las dos ruedas. Con 100 puntos en juego, este final de campeonato se promete de lo más apasionante.

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