Lluís Regàs: "El amor del matrimonio Guardiola-Vilanova se ha evaporado"

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● "El anuncio de que Tito sería el recambio de Pep en la rueda de prensa de su despedida fue una bofetada de Rosell a Guardiola" ● "Los jugadores se han volcado con Tito porque tenían pánico a otro entrenador, sobre todo a Bielsa" ● "El juego del Barça con Tito es más rompedor, menos previsible, sin tanto corsé. Asume más riesgos y pierde algo en la recuperación"

Lluís Regàs, con su libro | Gerard Mateo

06 de enero de 2013 (13:55 CET)

"Hay feeling, sí, la relación entre ambos es buena, pero el amor del matrimonio Guardiola-Tito se ha evaporado". Quien así se expresa es Lluís Regàs (Barcelona, 1967), autor del libro Tito Vilanova. El presente del Barça (Al Poste Ediciones). Regàs es uno de los periodistas que mejor conoce la caja escénica del FC Barcelona y los motores que la accionan. Si alguien dijo alguna vez que las obras siempre son muy superiores a la categoría humana de sus autores, en el caso de Lluís, es al revés. En las distancias cortas, gana por goleada. En contenido y continente. "Tras la derrota ante el Madrid y la eliminación de la Champions por el Chelsea, en el Barcelona se vivieron momentos de mucha tensión y es cuando Guardiola decide irse", afirma Regàs. "Cuando Pep le dice a Tito Vilanova que el presidente piensa ofrecerle el cargo de entrenador, le sorprende que éste esté dispuesto a asumir el reto en vez de irse también con él, como hizo, por ejemplo, Manel Estiarte. Guardiola esperaba que Tito le dijera: 'Si tú te vas, yo me voy'. Pero no ocurrió así".

Dicho lo cual, el autor de Tito Vilanova. El presente del Barça introduce un matiz. "Guardiola se va voluntariamente del club, sí, pero a Guardiola le interesa que siga Tito. Porque Tito es la continuación de su proyecto. Con Marcelo Bielsa no sé, porque ya se habrían encargado de encontrarle un paralelismo con Guardiola, pero si hubiera llegado otro entrenador más alejado de los postulados de Guardiola, la obra de Guardiola estaría, hoy, finiquitada". Y remata a modo de colofón: "Es cierto que, inicialmente, en caliente, le sorprende la actitud de Tito; otra cosa es que, luego, hubiera intentado convencerlo".

– Y le sorprende aún más que Rosell anuncie urbi et orbi en la histórica rueda de prensa de su adiós que Tito será su recambio.

– Fue una bofetada de Rosell a Guardiola, porque habían pactado que el anuncio se produciría tras su despedida. A Pep le dolió mucho que la directiva confirmara la contratación de Vilanova en ese acto. Quería ser el único protagonista. Aunque visto con una perspectiva de seis meses, Guardiola y el entorno de Guardiola consideran que fue lo "más acertado", pero entonces no lo vieron así. El argumento que le dio Zubizarreta fue: "La mejor manera de dar la sensación de que el mundo no se acaba con Pep, la única alternativa, es comunicarlo".

– Podían haber esperado 24 horas y la Tierra hubiera seguido girando.

– Sí, es verdad. Guardiola estaba mucho más molesto entonces que ahora.

Frío, distante, pero con mucho carácter

Lluís Regàs, un año mayor que el técnico ampurdanés, otorga a Vilanova un gran porcentaje en el éxito de Pep Guardiola. "Tito era el ideólogo, la persona que analizaba y descifraba a los rivales. Desde luego no era lo que puede ser Karanka para Mourinho. Guardiola se refugió mucho en Tito ya desde su época en el Barcelona B en Tercera División, una categoría que Vilanova conocía al dedillo". Y añade: "Los jugadores estuvieron muy preocupados cuando tomaron fuerza los rumores sobre la marcha de Guardiola, les aterrorizaba el día después. Se hablaba de Ernesto Valverde, de Laurent Blanc, de Marcelo Bielsa... La plantilla del Barcelona se ha volcado con Tito porque tenía pánico a otro entrenador, sobre todo a Bielsa. Hablaban con Llorente, con Javi Martínez, y les contaban la manera de trabajar de Bielsa, con entrenamientos de tres y cuatro horas, y les incomodaba".

– Pero Tito Vilanova no es Pep Guardiola.

– No, no lo es. Tito es una persona fría, distante, mientras que Guardiola es el carisma personificado. No, no es Guardiola. En lo futbolístico coinciden pero, en lo personal, son muy distintos.

– Todas las personas a las que has entrevistado para el libro coinciden en resaltar que Tito tiene "mucho carácter".

– Fue la primera cosa que me sorprendió. Hablé con Alex García, uno de los scoutings del Barça [técnicos que analizan a futbolistas de otros equipos], y lo primero que me dijo fue: "Los medios de comunicación tienen una imagen distorsionada de Tito. Es un tío con mucho carácter, con muy mala leche. No es una persona de grandes discursos como Guardiola. Tito Vilanova es parco en palabras, pero muy directo". Guardiola hablaba para el colectivo; Tito individualiza si hace falta. Y la coyuntura ha sido favorable a Tito porque el Barça es un club que a los protagonistas, de la misma manera que encumbra, los devora.

Cruyff dio paso a la satanización de Robson

Distanciamiento. Ese sería el término adecuado para calificar la obra de Lluís Regàs sobre el nuevo técnico del FC Barcelona. O, al menos, el haber intentado hacer un ejercicio de distanciamiento respecto al retrato y representación del paisaje azulgrana, rara avis en la bibliografía culé, siempre proclive, en general, a lo políticamente correcto. "El gran temor del barcelonismo", asegura, "era que se volviera a repetir el precedente de Cruyff, quien después de ocho años muy intensos, de ocho años de éxitos, cuando se liquidó esa etapa, se satanizó a Boby Robson. Y había temor a que ocurriera de nuevo. Que después de la época más brillante de la historia del FC Barcelona, Tito Vilanova fuera víctima de las eternas comparaciones con Guardiola. Que de no ir bien las cosas, se menospreciara a Tito. No por falta de conocimientos, no, sino por su supuesta falta de personalidad. ¡Que no es cierta! Pero cuando se marchó Guardiola no se produjo una ruptura institucional".

– ¿Qué lleva a Tito Vilanova a recuperar a jugadores que se quería cargar Guardiola? Me refiero a Alves, Piqué, Villa y Cesc.

– La relación de Guardiola con Gerard Piqué se había desgastado mucho, no era buena con Cesc Fàbregas y, sobre todo, con Dani Alves, éste por motivos relacionados con su vida privada. Ahora bien, no tengo tan claro lo de Villa ni qué habría pasado si hubiera seguido Pep. Guardiola supo desde el primer día que estaba en manos de los jugadores. "A mí me hacen bueno o malo los jugadores", decía. Además, Guardiola se identificaba más con la directiva de Joan Laporta que con la de Sandro Rosell. Pero, vamos, lo que realmente hace que renuncie al banquillo culé fue el agotamiento, en parte, con los jugadores.

– ¿Cesc Fàbregas no fue una petición expresa de Guardiola?

– Quien realmente pide el fichaje de Fàbregas es Tito Vilanova, pues conoce a Cesc desde que coincide con Messi en las categorías inferiores del club, en 2003. Guardiola, en el caso de Cesc, vio que era muy amigo de Piqué, quien, a su vez, se había desmadrado y no había manera de atarle en corto. Guardiola creyó que se le iba... Y ya al final, con la intensidad de los partidos importantes, también tuvo pequeñas diferencias con Messi, nada importante, pero piensa, ¡ostras!, podemos volver a las andadas.

Laterales veloces para buscar el 2 contra 1

– ¿El modelo del Barça de Tito Vilanova es, con ligeros retoques, el de la primera temporada de Guardiola, mejorado con Jordi Alba?

– En la primera temporada Messi jugaba de falso extremo derecho y, ahora, juega por el centro. Guardiola tenía un lateral muy ofensivo, Alves, y otro más defensivo, Abidal, y hoy Tito dispone de dos laterales muy ofensivos que permiten a los extremos liberarse de las bandas. Por eso Alexis no es un extremo-extremo.

– Ahora busca el 2 contra 1 con la subida de los laterales.

– Cuando Iniesta juega por la izquierda no es un extremo, como tampoco lo es Villa. Como contrapartida, asume más riesgos en defensa y pierde algo en la recuperación, de ahí que el Barça haya encajado más goles respecto a otras temporadas. Con Guardiola todo era más previsible; con Tito el equipo es más rompedor, menos previsible, sin tanto corsé táctico.

– También ha trastocado las posiciones de Xavi e Iniesta.

– Iniesta no quería jugar como falso extremo, prefiere la posición de interior porque tiene una perspectiva más amplia del campo. Es el peaje que hay que pagar para encajar a Cesc Fàbregas. Pero Iniesta es tan bueno que ha sabido encontrar acomodo. Xavi ha tenido altibajos, ya tiene 32 años. Xavi, con un juego discreto, es mucho Xavi, pero, claro, no es la excelencia. No obstante, ahora ha recuperado el tono físico y baja más a recuperar balones. El Barça se ha ido cohesionando con los meses. Tito ha ido ensamblando el engranaje y no ha sido una labor fácil. Ha ganado todos los partidos menos contra el Madrid, pero no es menos cierto que ha tenido tres o cuatro partidos donde la épica se ha impuesto al buen juego. No es que jugaran mal, pero era un equipo frágil, con muchas lagunas defensivas.

El 'factor Real Madrid' en el futuro del Barça

– El Madrid, con la Liga perdida, centra su esperanza de títulos en la Copa y, sobre todo, en la Champions. La lógica invita a pensar que, en la Copa, se crucen Barça y Madrid en semifinales y, en Champions, podrían verse las caras al menos una vez. La Liga pasada fue para el Madrid, la Supercopa de España se la quedó el Madrid y el Madrid ha sido el único equipo que ha puntuado en el Camp Nou esta temporada. ¿Si se lleva el Madrid la Copa y la Champions, pondría en cuestión el trabajo de Tito Vilanova?

– El Madrid, en una eliminatoria, ahora le puede meter más mano al Barcelona que hace dos años. Sinceramente, creo que es así. Aunque depende de cómo se pierda ante el Madrid. La forma, importa. La Liga tiene mucha importancia, premia al equipo más regular, pero la referencia es la Champions, sobre todo en un mundo global como el que estamos. Creo que cualquier madridista firma ahora quedar a 20 puntos del Barça a condición de que el Madrid gane la Champions.

– Ya ha sucedido. El Barça ganó la Liga y la Copa, el año de la Séptima, y nadie se acuerda.

– Es lo que digo, la Champions condiciona. La Champions es el gran escaparate internacional. La Liga en España, desgraciadamente, es cosa de dos.

– Una última pregunta. El hecho de que Guardiola, de joven, fuera admirador de Michel Platini y que a Michel Platini le ponga que Guardiola fuera admirador suyo, ¿puede ser importante en la política de la UEFA?

– Creo que no, bueno, a ver... A Platini le hace gracia que Guardiola sea un admirador suyo reconocido; ahora, no es oportunismo de Pep Guardiola, ya lo decía hace 30 años. La UEFA se mueve por otros parámetros pero, vamos, daño no le ha hecho al Barcelona. Guardiola ha caído simpático y, Mourinho, no. Es evidente. La actitud del primer año de José Mourinho en el Madrid no gustó a la UEFA ni en España pero, sobre todo, no gustó a la UEFA. Allí no te perdonan, y por eso pasó lo que pasó. El gran éxito de Florentino Pérez, no obstante, fue reconducir la situación. Por eso el Madrid tuvo arbitrajes más favorables que el Barcelona.

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