Lluís Lainz: "Maradona enmascaró con una hepatitis una enfermedad de transmisión sexual"

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"La final de Berna de 1961 no se hubiera perdido, posiblemente, con mi padre sentado en el banquillo del Barça", asegura el autor de ‘De puertas adentro'

Lluís Lainz, el pasado día 6, en el hotel Gallery de Barcelona

14 de noviembre de 2012 (17:14 CET)

"Maradona se marchó del Barça peor que vino. Dos temporadas, truncadas por una hepatitis con la que enmascaró una enfermedad de transmisión sexual y por una gravísima lesión de tobillo", asegura el periodista Lluís Lainz, autor del libro De puertas adentro (Roca Editorial) donde se recogen historias, secretos, curiosidades y anécdotas de 113 años de vida del FC Barcelona. "El Pelusa se rodeó de muy malas compañías", añade Lainz. "Fiestas, putas, drogas… Llegó limpio a Europa y se marchó con una adicción a la cocaína que no se descubriría hasta 1991".

Aunque este no es el único episodio del libro con connotaciones lascivias o de alcoba. "Ronaldo (el gordo) mantuvo relaciones con dos mujeres a la vez en el antepalco del Camp Nou", cuenta Lluís Lainz, "y cuando el jefe de seguridad del estadio se lo comunicó a José Luis Núñez, hombre de profundas convicciones religiosas, contestó: ‘Dejad al chico tranquilo. Solo tiene 20 años y está en edad de divertirse'". A los casos de Maradona y Ronaldo de Lima hay que añadir también los de Ronaldinho ("el día que su madre, doña Miguelina, se echó un novio en Brasil, y su hermana Deisy se enamoró de un jugador del Espanyol, fue el principio del fin del goleador brasileño porque las dos mujeres dejaron de vivir en Castelldefels"); Frank Rijkaard ("fue permisivo con sus jugadores en Mónaco y Japón, donde además tuvo una aventura amorosa que le restó autoridad moral para exigir a sus jugadores la vuelta al camino del éxito y del trabajo"); o Bobby Robson: "Intentaron desacreditarlo con la infamia de que mantenía una relación con su segundo, entonces, José Mourinho, con el que llegué a coincidir", dice Lainz, quien agrega: "Era falso, claro. Mourinho, como segundo entrenador de Robson y de Van Gaal, demostró estar sobradamente preparado. Además, era un tipo fantástico y con una calidad humana muy alta". Y es que el autor de De puertas adentro, entre 1996 y 2010, trabajó como técnico del Barça, coincidiendo con las etapas de Robson, Van Gaal, Serra Ferrer, Rexach, Antic y Rijkaard, y en la secretaría técnica del club con Txiki Beguiristain.

El serbio Broćić sustituye a Helenio Herrera

Junio de 1960. Helenio Herrera acaba de irse al Inter y el FC Barcelona decide sustituirle por Ljubiša Broćić. La Federación Española de Fútbol no acepta la inscripción del técnico serbio si antes no convalida el título de entrenador en España, por lo que la directiva culé resuelve dirigirse al periodista Luis Lainz Castillo para ofrecerle el puesto de segundo entrenador. "Juliá de Campmany, presidente del Barça, le ofreció a mi padre el cargo para que hiciera de profesor de Broćić. El nombramiento perseguía varios objetivos. Mi padre hablaba italiano y Broćić, por haber entrenado en Italia, era la única lengua latina que sabía. Al ser profesor en la Escuela de Entrenadores podía preparar mejor a Broćić para el examen; y, en tercer lugar, era la mano derecha del director de la escuela y director de El Mundo Deportivo, José Leoncio Lasplazas, que así se llamaba de verdad Lasplazas y no José Luis Lasplazas, como se dice en muchos sitios".

Pero Luis Lainz rechazó el puesto: "Tenía cuatro hijos, de entre 8 y 1 años de edad, y no se atrevió a abandonar su trabajo fijo con ingresos seguros por la aventura de entrenar a un equipo de fútbol, donde te podían poner en la calle al cabo de seis meses, si no antes". El padre de Lluís, uno de los grandes del periodismo deportivo barcelonés de la época, propuso entonces, a petición del club azulgrana, el nombre de Enrique Orizaola, que había sido compañero suyo en el curso nacional de entrenadores celebrado en San Sebastián. "Orizaola era entrenador de equipos de Segunda División", asegura Lluís Lainz, "había entrenado a la Gimnástica de Torrelavega, al Racing, al Real Jaén, al Real Murcia. Su suerte fue que a Brocić lo despidieron a los seis meses, tras un 2-2 contra el Athletic Club en el Camp Nou, y como segundo entrenador, en enero de 1961, asumió la dirección del primer equipo y consiguió llevarlo hasta la final de Berna. La primera final de la Copa de Europa que alcanzaba el Barcelona en su historia".

̶   De haber aceptado, en el banquillo del Barça de la final del Wankdorf Stadium de Berna contra el Benfica, en vez de Orizaola, se habría sentado tu padre

-- Sí, habría estado mi padre en lugar de Orizaola y quiero creer, porque tenía una fe enorme en él y en sus conocimientos futbolísticos, que la final de Berna de 1961 no se hubiera perdido, posiblemente, con mi padre sentado en el banquillo del Barça.

De puertas adentro es un relato del FC Barcelona contado en pequeñas historias, algunas políticamente correctas, todas independientes las unas de las otras y clasificadas por capítulos (presidentes, jugadores, entrenadores, representantes, campos, socios y partidos y títulos relevantes), que permite al lector advenedizo hacerse una idea de lo que es y ha sido la entidad barcelonista que, el próximo día 29, cumplirá 113 años de existencia. Entre las revelaciones del libro de Lluís Lainz destaca que Joan Gamper no pudiera "convertirse en el primer presidente del Barça por ser menor de edad"; el sufragio universal masculino estaba reservado en aquel tiempo para los varones mayores de 25 años. El autor, además, aborda con valentía el episodio del suicidio, en 1930, del fundador del FC Barcelona, y el vacío que le hicieron los rectores azulgrana, tras regresar Gamper del exilio al que le condenó la dictadura del general Miguel Primo de Rivera por la pitada que el campo de Les Corts dedicó a la Marcha Real, en junio de 1925.

Exilio y suicidio de Joan Gamper

"Cuando Gamper regresó a España de su exilio", afirma Lainz, "no quiso saber nada del FC Barcelona que no tuviera relación con aquello que le convertía a él, personalmente, en barcelonista de corazón. Mantuvo esa vinculación espiritual con el club y se dedicó a su vida, a sus negocios textiles, a su familia... Hasta que el crack del 29 le hizo caer en pérdidas constantes en su capacidad de negocio que le llevaron a la ruina". Y añade: "A partir de ahí cayó en una gran depresión de la que fue tratado y, en 1930, acabó suicidándose con arma de fuego (una pistola) en el despacho de su casa de la calle de Girona". El entierro de Gamper constituyó un acontecimiento ciudadano de primera magnitud, en el que tomaron parte miles de personas; entre los asistentes no faltó una representación del Real Madrid CF encabezada por el expresidente Pedro Parages.

En definitiva, un libro interesante y de obligada lectura, se sea, o no, seguidor del Barça.

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