Las tensiones de la natación sincronizada acaban con Andrea Fuentes

stop

La deportista española más laureada en los Juegos Olímpicos se desnuda ante los medios en un emotivo discurso de despedida

Víctor Malo

Andrea Fuentes, apoyada por Ona Carbonell y el resto del equipo español de natación sincronizada | Víctor Malo
Andrea Fuentes, apoyada por Ona Carbonell y el resto del equipo español de natación sincronizada | Víctor Malo

30 de enero de 2013 (16:55 CET)

"¿Si mañana muriera, querría vivir esto hoy? La respuesta ha sido 'No' durante demasiados días seguidos". Invocando a Steve Jobs con esta cita, Andrea Fuentes (Valls, 1983) ha comenzado a despedirse. La deportista olímpica más laureada de la historia de España ha renunciado a la posibilidad de seguir incrementando su palmarés. Ha dicho basta, exhausta por los "odios, rencores y enfrentamientos" y por la "nube de negatividad" que la ha rodeado en los últimos meses. 

"Hoy empiezo una nueva vida, hoy nace una nueva Andrea", ha continuado la ganadora de cuatro medallas olímpicas de natación sincronizada. Fuentes ha querido dejar muy claro que su adiós no se debe a las lesiones: "Nunca lo dejaría por dolor físico, porque sería como sentirme una perdedora".

Falta de motivación

En un discurso profundo, sincero y emotivo, la ya excapitana del equipo de 'sincro' también ha confirmado que no quiere seguir compitiendo"por dinero, por gloria o por miedo a lo desconocido". De hecho, ha dejado claro que si fuese una cuestión económica, seguiría en el equipo, ya que ahora no tendrá ingresos.

Andrea Fuentes ha perdido la motivación que la llevó a lo más alto. Después de 20 años nadando, ha decidido seguir los pasos de su hermana Tina, que tomó esta decisión cuando ambas eran todavía adolescentes, sabedora de que tanta exigencia física y mental no le compensaba. Ahora, Andrea también lo tiene claro: "Mis motivaciones empiezan a estar fuera del agua".

Ilusión, en lugar de venganza

Sin embargo, no cabe duda de que las tensiones de los últimos meses han precipitado una decisión que, tal vez, no había madurado lo suficiente. "El deporte debe unir, esta es una de sus misiones. Ahora no veo la esencia del deporte. Me entristece ver dos bandos, odios, enfrentamientos y rencores", ha explicado Andrea, entre lágrimas. Acto seguido ha hecho un llamamiento a la paz: "Qué necesidad tenemos de politizar tanto el deporte en vez de unirnos. Que los proyectos salgan de la ilusion y no de la venganza".

Fuentes tenía una ilusión enorme por participar en los próximos mundiales de natación, que se celebrarán en Barcelona entre el 19 de julio y el 4 de agosto. Un sueño al que ha renunciado porque "era o todo o nada", dando a entender que si se va, tiene que hacerlo cuanto antes para dar paso al relevo generacional de cara a los próximos Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016. El último acto de generosidad de esta gran nadadora de 29 años, que ha dicho adiós.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad