Las televisiones acusan a Telefónica de ser cómplice de la piratería en el fútbol

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La identificación de los consumidores de emisiones ilegales sólo es posible en España con un mandamiento judicial de difícil obtención

Jaume Roures, socio fundador de Mediapro | Víctor Malo

09 de octubre de 2014 (00:00 CET)

La piratería televisiva del fútbol es uno de los principales delitos que persiguen la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y los operadores de televisión de pago. Fuentes del sector del audiovisual acusan a Telefónica de ser cómplice de estas prácticas con su oferta de banda ancha "destinada únicamente" a grandes descargas en Internet. La identificación de los consumidores de emisiones ilegales sólo es posible con un mandamiento judicial.

Una fuente de una importante empresa del audiovisual señala en Diario Gol a la empresa de César Alierta: "Telefónica es culpable" del éxito de páginas como Rojadirecta.com, un portal que enlaza a otras webs que emiten gratis el fútbol de pago. La misma fuente utiliza como argumento la cantidad de megas que ofrece para navegar por la red la compañía de teléfonos como reclamo.

Roures y Cerezo, unidos por la causa

Mediapro, operador televisivo que tiene los derechos de emisión de diversos clubes de la Liga, como el Real Madrid, habla en boca de su socio fundador, Jaume Roures. Roures afirma que las ofertas de las telefónicas sólo tienen un objetivo: "Grandes descargas". "Hay intereses contractuales", atiza antes de referirse a Telefónica: "Con su entrada en la televisión de pago, avanzaremos en el tema de la piratería", deslizó este martes durante una mesa redonda en el IESE de Barcelona.

Enrique Cerezo, presidente del Atlético y productor cinematográfico, también hizo alusión en Barcelona a "la mejora de las líneas de Internet", a "la mayor velocidad de transmisión" y al vacío legal como principales causas de la piratería. "En Francia, te quitan el Internet a la tercera o cuarta vez que violas la propiedad intelectual", sentenció.

Camino difícil

El representante de la Policía, José Rodríguez, asumió que "el pirata aprende y evoluciona". Rodríguez, asimismo, desveló que es necesario "un mandamiento judicial para saber quién hay detrás de cada conexión". "Una buena investigación lleva de tres a seis meses". Matizó.

Finalmente, Ricardo Gómez Cabaleiro, director de IPRODED (Instituto para la Protección de Derechos en Entorno Digital), resta importancia al papel de las grandes telefónicas en la piratería y recuerda que hay un vacío legal al respecto. No obstante, Gómez Cabaleiro matiza que tampoco interesan las prácticas restrictivas a las empresas de comunicación: "Las medidas necesarias para bloquear usuarios supondrían una carga económica y harían menos atractiva su oferta". "Técnicamente es posible identificar la IP del usuario, pero para ello es necesario un mandamiento judicial", concluye.

En el caso de los emisores de material ilegal, el director de IPRODED lamenta que "la autoridad española es la que más dificultades pone con la identificación de los propietarios de las webs".

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