Las minutas de los abogados externos del Barça no bajan de 25.000 euros

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El club azulgrana ha invertido 1,76 millones de euros en una veintena de togas durante los dos últimos años

El presidente Bartomeu, rodeado de nacionales, a su salida de la Audienca Nacional | Javier Lizón - EFE

29 de octubre de 2015 (22:00 CET)

El FC Barcelona ha duplicado su gasto en abogados el último año. El club azulgrana ha pasado de invertir 900.000 euros, según datos revelados por Javier Faus hace justo un año, a un desembolso que se ha disparado hasta los 1,76 millones de euros actuales. Este dinero se ha repartido entre una veintena de prestigiosas togas, cuyas minutas han superado los 25.000 euros en 18 casos. Sin embargo, se trata de una cantidad pequeña si se tiene en cuenta que el presupuesto de gastos del club es de 599 millones. 

Esta situación es la consecuencia necesaria de la mala gestión jurídica del Barça en los últimos años. El club se ha visto empantanado en una decena de batallas legales de peso que han perjudicado su imagen en el exterior. Es por este motivo que a la entidad que preside Josep María Bartomeu no le ha quedado más remedio que recurrir a las mejoras togas del país para tratar de subsanar un caos judicial inédito en la historia azulgrana. Algunas fuentes consideran, incluso, que "la inversión del club en abogados es demasiado reducida". 

Solamente en el caso FIFA, el Barça ha contado con los servicios de tres firmas distintas de juristas. La más cara de todas ellas, representada por el suizo Paolo Lombardi, fracasó al defender al club azulgrana ante el TAS por la sanción de los menores, con dos ventanas del mercado sin fichar. Lombardi ya no trabaja para el club. Como tampoco lo hacen los otros dos despachos que contrataron para asesorar y defender sus intereses junto al abogado suizo.

Román Gómez Ponti, nuevo jefe de los servicios jurídicos del Barça, decidió prescindir tanto del bufete de Juan de Dios Crespo (Ruiz-Huerta & Crespo Abogados), como del despacho barcelonés Pintó Ruiz & Del Valle, aunque el desempeño de estas dos firmas queda fuera de toda duda para el club. Los abogados internos del Barça asumen ahora las reyertas con la FIFA y la UEFA, a través de una estrategia menos diplomática, más agresiva.

Cuatro despachos para el 'caso Neymar'

El caso Neymar también ha provocado la contratación de distintas togas. El despacho González Franco Abogados Penalistas es ahora el encargado de defender al club en todos sus procesos en el ámbito penal y de definir tanto las estrategias a seguir –lo que incluye contratar a otros profesionales– como las medidas de prevención para evitar posibles incidentes en el futuro.

José Ángel González Franco es, además, el abogado de Josep María Bartomeu en el proceso que nació en la Audiencia Nacional y, recientemente, se trasladó a los juzgados de Barcelona. Aunque en este caso, el presidente del Barça paga sus servicios de su propio bolsillo. Cristóbal Martell es el letrado que defiende al Barça en el caso Neymar y en el nuevo proceso, originado por la querella del fondo inversor DIS, el abogado es Manuel Riveiro, de Herbert Smith.

El despacho de González Franco también defiende los intereses del Barça en el caso Método 3, tras el despido de Josep Riba, y será el encargado de estudiar el caso de los DNI. Este procedimiento, todavía en fase de investigación por parte de la UDEF (Unidad de Delincuencias Económica y Fiscal) –aquello que Jordi Pujol no sabía "qué coño" era hasta que le registraron su domicilio–, trata sobre la supuesta falsificación de firmas en las elecciones del Barça.

Hay una cuarta firma jurídica que colabora con el Barça en el caso Neymar. Se trata de Cuatrecasas Gonçalves Pereira, cuyos fiscalistas asesoraron al club azulgrana una vez iniciada la instrucción penal, sobre la provisión de 13,5 millones de euros destinados a reparar el daño supuestamente producido con el fichaje del crack brasileño. La persona elegida, sin perjuicio del fiscalista interno que está a punto de incorporar el club, fue el especialista tributario Ricardo Riverola.

Del ámbito penal a lo civil

Cuatrecasas, además de asesorar a Leo Messi en materia de propiedad intelectual, fue también el despacho escogido por el Barça para liderar la demanda por la acción social de responsabilidad civil contra la junta directiva de Joan Laporta. En este caso, el abogado que representó al club como parte actora ante el juzgado de primera instancia número 39 de Barcelona fue Fernando Cerdá, quien también interpuso el recurso todavía pendiente de resolver por la Audiencia Provincial.

Otro asunto que llevó al Barça ante la justicia este año fue la disputa con MCM, que reclamaba 100 millones de euros al club por incumplimiento contractual. El grupo de García Valdecasas, representado en los juzgados por Mario Conde, fracasó en primera instancia. El Barça estuvo defendido por los abogados de Baker & McKenzie. En este caso, la compañía Verona Comunicación también pasó una factura al club.

El 'invictus' laboralista

Menos mediática es la cuestión que terminó con una multa para el Barça de 3,6 millones de euros por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a raíz de un contrato televisivo con Mediapro. Los abogados de la firma DLA Piper's interpusieron el recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional en 2013.

Berenguer Tomás, del despacho Domínguez-Tomás Abogados Asociados, es el laboralista del Barça. No sería de extrañar que en los aledaños del Camp Nou le hubiesen apodado invictus, ya que no conoce la derrota en su parcela. Buena parte de su mérito reside también en el buen hacer de Llorenç Hernández como jefe de recursos humanos del club.

Lejos del frente de batalla: asesorías

El club ha contado y cuenta con muchos otros profesionales del derecho a su servicio, más alejados del fragor de la batalla que se vive en los tribunales. Tantos que, entre unos y otros, superan una veintena. Por ejemplo, el despacho Garrigues Advocats asesora a la entidad azulgrana sobre el planteamiento del Espai Barça, con el directivo Jordi Moix al frente.

Los abogados de Uría Menéndez fueron los encargados de asesorar al club a la hora de firmar el crédito sindicado con 10 entidades bancarias que empezó a negociar Laporta en 2010 y terminó de cerrar Sandro Rosell, recién elegido presidente. Esta deuda bancaria, por cierto, vence en julio de 2016 y al club solo le quedan 32 millones para liquidarla, tal y como avanzó este diario.

Auditores, marcas y procuradores

Del compliance se encarga KPMG. Esta firma jurídica supervisa los contratos del club en todo tipo de ámbitos y también fue la encargada de realizar la famosa Due Diligence en 2010. En el mismo ámbito, el club cuenta con Deloitte, que realiza cada año la auditoría de las cuentas.

El ámbito de marcas y patentes, para defender los intereses del club en caso de copias o imitaciones, está cubierto por el despacho Grau & Angulo Abogados. Y, como no podía ser de otra forma, el club también trabaja con procuradores. La más habitual suele ser Beatriz de Miquel.  

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