Las grandes fortunas rechazan los estadios de la Liga

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España quiere reflejarse en Alemania, donde 14 de los 18 clubes han vendido el nombre de sus estadios

04 de marzo de 2013 (20:54 CET)

Las grandes empresas evitan entrar en el fútbol español. Solo Real Madrid (Bwin y Emirates) y Barcelona (Catar) atraen en abundancia al capital extranjero. En el caso del club que preside Florentino Pérez, se sopesó la idea de cambiar el nombre del Santiago Bernabéu a Emirates Bernabéu; en la entidad azulgrana anhelan vender el apelativo de un futuro nuevo estadio para poder financiarlo. Por ahora, únicamente Osasuna y Mallorca han cedido el nombre de sus casas (10%). En la Bundesliga, 14 de los 18 clubes (78%) se han apuntado a los naming rights.

Osasuna se ha beneficiado de 1,4 millones anuales del Gobierno de Navarra (estadio Reyno de Navarra) en los últimos cinco años, mientras que el Mallorca apenas reciben un millón por jugar los domingos en el Iberostar Estadi. El estadio del RCD Espanyol es el último que se ha construido en España (2009), por el que se pagan cuatro millones al año solo en intereses. El Athletic, único club que conserva el feudo original, tendrá nuevo templo la próxima temporada. Mientras, el Valencia tiene paralizadas las obras del Nuevo Mestalla, la Real Sociedad remodelará Anoeta, y el Zaragoza ni siquiera ha podido empezar la construcción del nuevo coliseo zaragocista.

Una referencia

Sin ingresos y con grandes deudas, la referencia para el fútbol español vuelve ser Alemania. La Bundesliga es la gran competición nacional más saneada y, también, la que más ha crecido en facturación en los últimos ocho años: más de 600 millones, hasta situarse por encima de los 1.700 millones. "El fútbol alemán es la referencia", apunta el profesor de Economía Financiera y Contabilidad, José María Gay de Liébana. La aparente rectitud germana y la seria gestión económica se lograron con acuerdos como la venta del nombre de los estadios. Varios clubes aprovecharon el Mundial de 2006 para cambiar o renovar sus coliseos.

En Inglaterra, el país que nueve más dinero, son cinco las entidades que se han vendido al mejor postor. El Manchester City (Etihad Airways) y el Arsenal (Emirates), sucumbieron a los petrodólares a cambio de la camiseta y el estadio; el Bolton juega en el Reebok Stadium; el Wigan de Robert Martínez pelea por la permanencia en el JJB Stadium, y los hinchas del Newcastle protestaron porque el mítico St. James Park pasó a llamarse Sports Direct Arena. En la Premier League, el 25% de los clubes (5/20) se acogen al naming rights.

Los de siempre, a la cola

España (dos), Francia (uno) e Italia (ninguno) están muy lejos de los datos que presentan sus homólogos del norte. La Ligue1, el campeonato de fútbol menos importante de los cinco más destacados, contará la temporada que viene con un estadio con nombre comercial (5%). El OGC Nice espera que el Allianz Riviera esté terminado en junio de 2013. La compañía de seguros alemana aportará 1,8 millones de euros durante nueve temporadas. También colabora con 90 millones de euros a 15 años en el Allianz Arena de Múnich.

Los estadios de la Serie A, de propiedad pública en su mayoría, mantienen sus nombres originales. Ni siquiera la Juventus, el primer club con un estadio en propiedad (en la temporada 2010-11), vendió su financiación. Los turineses juegan en el Juventus Stadium.

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