Las conclusiones sobre las candidaturas de Rusia 2018 y Catar 2022 dividen a la FIFA

stop

Michael García, el principal investigador de la posible compra de votos de estos países para lograr la adjudicación, denuncia la tergiversación del documento para evitar la repetición de las elecciones

Michael J. García, el investigador sobre la compra de votos de Rusia 2018 y Catar 2022

14 de noviembre de 2014 (16:59 CET)

Las adjudicaciones de los Mundiales de 2018 y 2022 seguirán envueltas en polémica a pesar de que la FIFA ha expuesto que Rusia y Catar no cometieron graves irregularidades para conseguir la organización de las citas. Michael García, el principal investigador del caso, denuncia que el máximo organismo del fútbol ha realizado una interpretación errónea del documento y ha tergiversado sus palabras.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, ha lamentado: "Sólo podemos decir que es triste que los dos responsables de nuestra comisión de ética tengan opiniones diferentes cuando hablamos de cosas tan importantes en el fútbol".

Preguntas abiertas

García ha declarado que recurrirá la decisión de la FIFA de mantener las sedes de 2018 y 2022 ante la Cámara de Apelación. "La decisión de la FIFA es incorrecta, errónea, y su interpretación está tergiversada". Su compañero en la Comisión de Ética del organismo y presentador del informe este jueves, Hans-Joachim Eckert, ha lamentado la actitud de García: "Normalmente, hablarías antes con alguien internamente si no te gusta algo".

La prensa mundial defiende la postura de García. La Gazzetta dello Sport expone que "incluso un niño entendería que algo raro pasa ahí". Le Figaro afirma que las conclusiones del Informe García "dividen a la FIFA y dejan muchas preguntas abiertas". La candidatura conjunta de Bélgica-Holanda 2018 es la única sin manchas, ni sospechas, entre las nueve las que aspiraban al Mundial de 2018 y 2022.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad