Las claves del ‘Fair Play' Financiero de la UEFA

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El sistema de control económico busca evitar la desaparición de clubes emblemáticos y reducir las deudas a menos de 30 millones en 2018

15 de febrero de 2013 (18:50 CET)

Los ingresos de los clubes de fútbol europeos han crecido en un 9,1% en los últimos cinco años. Lo que a priori parece una buena noticia, se convierte en mala cuando resulta que, en el mismo periodo de tiempo, los costes por personal y traspasos han crecido en un 14%. La crisis del fútbol no responde a la falta de ingresos, si no a un exceso de gasto que ha llevado a las entidades deportivas a gastar más de lo que tenían.

El Financial Fair Play (Juego Limpio Financiero o FFP) de la UEFA fue creado en 2009 con la finalidad de acabar con esta situación y evitar la desaparición de equipos emblemáticos de Europa o su degradación llevada a la máxima expresión. Un ejemplo de ello es el Glasgow Rangers, equipo histórico de Escocia, que se vio relegado a la cuarta división escocesa a finales de la temporada pasada por sus deudas con Hacienda.

Pérdidas

En mayo de 2010, el Consejo Ejecutivo de la UEFA, encabezado por su presidente Michel Platini, creó el Reglamento del FFP. Una compilación normativa de carácter restrictivo que tiene la premisa de sanear la deteriorada gestión del fútbol. Las cifras hablan por sí solas: en 2011 se registraron 1.700 millones de pérdidas (en 2007, la cifra ascendía a 600 millones). El 56% de los clubes de Europa tienen pérdidas, mientras que los números suben hasta el 65% de los equipos en competiciones UEFA.

Lucas Ferrer, abogado y especialista en derecho deportivo, explicó en una conferencia celebrada en el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona que el objetivo de la UEFA pasa por "aumentar la capacidad económica y financiera de los clubes" a través de "introducir una mayor disciplina y racionalidad en sus finanzas". Con ello se pretende evitar el denominado ‘doping financiero', que se produce cuando la mala gestión de las entidades rebasa el Break Even (punto de equilibrio). A largo plazo, la idea es que en 2018 ningún club deba más de 30 millones de euros.

Medidas de control


La herramienta creada por la UEFA para asegurar la bonanza financiera de los clubes europeos es el Panel de Control Financiero (PCF), que está activo desde junio de 2012. Este organismo es el encargado de entregar las licencias y concesiones para que los equipos puedan participar en las competiciones de la UEFA, pero también se ocupa de sancionar a los que incumplen los requisitos. El caso más sonado es el del Málaga, que ha sido sancionado con su exclusión de Europa en la próxima temporada. La decisión está recurrida ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS).

En los próximos años se prevé que la normativa europea se adapte a las ligas nacionales, ya que actualmente solo se pueden ver realmente afectados los equipos con aspiraciones en Europa. La UEFA, que cuenta con el apoyo de la Asociación de Clubes Europeos (ECA) y los sindicatos de jugadores, persigue "fomentar la inversión a largo plazo, tanto en cantera como en infraestructuras", según analiza Víctor Rodrigo, abogado también especializado en derecho deportivo.

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