La última borrachera de Banega, antes de recibir al Barça

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El currículo de incidentes y despropósitos del jugador argentino del Valencia se sigue ampliando

Ever Banega en una rueda de prensa | EFE

03 de febrero de 2013 (13:16 CET)

Ever Banega ha protagonizado el enésimo incidente relacionado con sus salidas nocturnas desde que aterrizó en el Valencia. La mañana del viernes llegó al entrenamiento con claros síntomas de haber ingerido una importante cantidad de alcohol. Ernesto Valverde, que comprobó de primera mano el estado ebrio de Banega -- evidentemente no estaba en condiciones de entrenar --, estalló y decidió trasladar la información a Manuel Llorente, que mantuvo una tensa conversación con el jugador.

Pese al mal estado del futbolista, Valverde, a modo de escarmiento, le hizo entrenar junto al resto del grupo en la suave sesión donde el grupo realizó una serie de rondos y se dedicó a ensayar jugadas de estrategia. La jornada del jueves fue especialmente triste para el jugador, puesto que abandonaba la plantilla uno de sus principales apoyos, Fernando Gago. Posiblemente uno de los motivos que acabó propiciando el citado acto de irresponsabilidad, que podría tener graves consecuencias.

Sanción segura

Tras este nuevo capítulo de las indisciplinas de Ever Banega, Ernesto Valverde está meditando no convocar al jugador argentino para disputar el encuentro de este domingo ante el FC Barcelona. Solo la falta de efectivos en el centro del campo podría frenar la intención del técnico vasco, que es no contar con Banega este fin de semana. El técnico valencianista sabe que en estas situaciones se juega la credibilidad de cara a la plantilla, como en el caso Gago, donde ha salido airoso y reforzado. 

El club, tras digerir lo sucedido este viernes, aplicará con casi total seguridad su reglamento interno y sancionará duramente el futbolista, que ya ha infringido en repetidas ocasiones los cógidos de disciplina interna. Y es que, el argentino ya acumula varios casos de borrachera, además de un vídeo por web cam en el que aparecía masturbándose; por no hablar de sus trastadas con los vehículos, entre ellas, el incendio de un Ferrari.

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