La televisión catarí Bein Sports torpedea los intereses de Catar con el Barça

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El retorno publicitario para la marca Qatar Airways se ve resentido debido a las pobres cifras de audiencia originadas tras la maniobra negociadora de Roures

Akbar al Baker (Qatar Airways), Nasser al Khelaifi (presidente PSG y Bein Sports) y Jaume Roures (propietario Mediapro)

16 de septiembre de 2015 (23:44 CET)

Intereses enfrentados con un protagonista: Jaume Roures. El dueño de Mediapro puso un precio demasiado alto a Telefónica –unos 150 millones de euros– para comprar la Champions y la multinacional española rechazó la oferta. Arrancó la competición y no hubo acuerdo sobre la bocina entre las dos plataformas, lo que generó una retahíla de damnificados por el camino: los aficionados, los bares y hasta Catar.

El país del Golfo Pérsico es el patrocinador principal del Barça a través de la compañía aérea Qatar Airways. La aerolínea que preside Akbar al Baker paga actualmente 34 millones de euros al Barça para que su logo figure en el centro de la camiseta azulgrana y se vea en todo el mundo. Este miércoles noche, debido a la escasa audiencia registrada durante el Roma-Barça, el retorno publicitario para la marca fue muy pobre. Y también para Nike, en el estreno de la nueva equipación azul

Qatar Airways ya negocia con el Barça la renovación del acuerdo para que el presidente del club, Josep María Bartomeu, pueda presentarlo ante los socios compromisarios el próximo 24 de octubre. Ante la mala aceptación que ha tenido todo lo relacionado con Catar entre el aficionado azulgrana, la directiva del Barça ha pedido a los emisarios cataríes un mayor esfuerzo económico para convencer a los indecisos. Si en un primer momento se hablaba de unos 60 millones de euros por curso, esta cifra podría incrementarse todavía más.

Nuevos problemas con Total Channel

Es mucho dinero como para no tener garantizado un retorno publicitario. Pero lo más llamativo del caso es que es la propia televisión catarí, Bein Sports, la que está poniendo trabas en este sentido. Al no alcanzar un acuerdo con Movistar Plus –cuentan con una base de 3,6 millones de abonados–, el público al que llega el fútbol es mucho más reducido. Al menos, así ocurrió este miércoles durante el partido más atractivo de la fase de grupos para el Barça, en el Olímpico de Roma.

Bein Sports, canal perteneciente a Al Jazeera –grupo que preside el también presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi–, tiene los derechos de la Champions en exclusiva en España. Sin embargo, no cuenta con una plataforma propia para ser emitido a través de la televisión. Es por ello que Roures, socio del grupo de comunicación catarí, vendió los derechos a tres televisiones, dos de ellas on line: Vodafone TV, Orange TV y Telecable (Asturias). Además, ofrece la Champions a través de su propia y defectuosa plataforma en streaming, Total Channel, que volvió a mostrar serios problemas de estabilidad en su señal este miércoles.

Movistar Plus garantiza más audiencia

El público accesible a estos canales es insuficiente para cubrir el alto desembolso de Qatar Airways en la camiseta del Barça. Precisamente en partidos como el de Roma, es cuando las grandes firmas publicitarias pueden rentabilizar sus inversiones con el retorno publicitario. Y, para bien o para mal de algunos, Movistar Plus es la única plataforma que garantiza una audiencia elevada en España, además de las cadenas en abierto, como Antena 3 y TV3, que emitieron este martes el Real Madrid.

Roures se niega a aceptar el dinero que ofrece Movistar –43 millones fijos más un porcentaje de incentivos variables calculado en base a esos 3,6 millones de abonados–, que rechaza pagar lo que pide Roures. Y, mientras tanto, Catar –personificado en Nasser al Khelaifi– aparece en el eje del conflicto como la única autoridad que puede poner fin a este embrollo y, de paso, quizás ganarse la simpatía de algún aficionado azulgrana molesto por no poder seguir a su equipo. 

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