La 'Rickymanía' vuelve a inundar la NBA

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El regreso del jugador de los Timberwolves se convirtió en uno de los acontecimientos de la temporada

Ricky Rubio vuelve a vestirse de corto con los Timberwolves, nueve meses después de su lesión | EFE

16 de diciembre de 2012 (14:16 CET)

Ricky Rubio regresó a las canchas a lo grande. Con 8 puntos, 9 asistencias, 4 rebotes y 3 recuperaciones en la victoria de los Minnesota Timberwolves ante los Dallas Mavericks por 114-106. El Target Center de Mineápolis, a rebosar de gente, registró la mejor entrada de la temporada con 18.173 espectadores de los 20.500 permitidos. Todo por volver a ver al base catalán, que reaparecía nueves meses después de romperse los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda, el mismo día en que Kevin Love, la superestrella del equipo, era baja por enfermedad.  

En poco más de dos meses jugando con los Timberwolves durante la temporada pasada, Rubio se ganó la admiración de afición, compañeros y de toda la NBA. "Me enamoré de él desde que llegó", aseguró recientemente Love, jugador franquicia de Minnesota. Tan hondo ha calado Ricky en los Timberwolves que sus dirigentes y su entrenador, Rick Adelman, optaron por retrasar su regreso a las canchas con fines estrictamente comerciales, alimentando la posibilidad de su vuelta en las últimas jornadas. La reaparición tenía que ser en casa, ante el calor de su público, para provocar un lleno absoluto y montar un espectáculo al más puro estilo de la liga estadounidense. Tras el encuentro, Adelman confesó su admiración por el base: "Cuando Rubio está en la pista, yo me siento mejor entrenador". 

Los Timberwolves cumplieron las expectativas consiguiendo un gran taquillaje, muy importante de cara a recuperar unas cifras que han ido a la baja en los últimos tiempos (en 2011 recaudaron unos 10 millones de euros). Sin embargo, cabe destacar que la franquicia cotiza al alza con un valor de mercado cercano a los 208 millones de euros y con unos ingresos que en 2011 fueron de 74 millones de euros. Algo en lo que también ha tenido que ver el empujón de la Rickymanía

Contrato de superestrella

El base de El Masnou, que tiene una ficha de casi 3 millones de euros anuales, revitalizó deportivamente a los Timberwolves durante el curso pasado y se convirtió en un referente mediático por lo vistoso de su juego (en 13 partidos dio 108 asistencias, la sexta mejor marca de un novato en la historia). Algo que encanta en la NBA. Ello ha reportado a Ricky un jugoso contrato de patrocinio con Adidas y el honor de ser el tercer mejor pagado de la NBA por la citada marca. Solamente Derrick Rose (ganará 190 millones en los próximos 14 años), que curiosamente sufrió la misma lesión que Ricky la temporada pasada, y Dwight Howard (8,5 millones al año) están por delante de él.

Adidas, que junto con McDonald's es la marca más importante de las 14 que patrocinan a Ricky, le pagará un millón de euros anuales aproximadamente, aunque algunos medios publican que podría llegar a 76 millones en los próximos diez años. Tratándose de un Sophomore (jugador de segundo año), es una absoluta barbaridad y una prueba más del impresionante impacto mediático que generó hace un año, y que se mantiene pese a su prolongada ausencia.

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