La renovación de Juan Carlos Navarro, un problema para el Barça

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El escolta, de 34 años, es el jugador que cobra más y quiere prorrogar su contrato más allá de junio de 2015

Juan Carlos Navarro, escolta del FC Barcelona, en un partido de la Liga ACB / EFE

24 de diciembre de 2014 (00:00 CET)

El deseo de Juan Carlos Navarro de prorrogar su contrato más allá del 30 de junio de 2015 será, probablemente, un problema para la junta directiva del FC Barcelona, que quiere reducir costes en las secciones.

Navarro, de 34 años, es el jugador que más cobra del Barça. El escolta internacional percibe un salario anual de casi 2,5 millones de euros, una cifra muy elevada para un jugador que acumula muchos problemas físicos en los últimos dos años. "Su rendimiento no está en sintonía con su rendimiento actual y el club ha recompensado sobradamente su trayectoria con el salario de los últimos años", admite una fuente próxima a la sección de básquet.

Navarro acaba contrato dentro de seis meses y ya ha anunciado públicamente que quiere alargar su carrera profesional. "Estoy seguro de que este no será mi último año", manifestó la semana pasada en una entrevista concedida al diario Sport. "Seguro que llegaremos a un acuerdo con la directiva", añadió el jugador azulgrana.

Bíceps femoral de la pierna derecha

El capitán del Barça reapareció el pasado viernes en la pista del Panathinaikos tras varias semanas de baja por una lesión muscular. El domingo jugó 15 minutos ante Estudiantes en Madrid y se resintió de sus molestias en el bíceps femoral de la pierna derecha. Los servicios médicos del Barça informaron el lunes de que Navarro estará seis semanas de baja.

El Barça asume la continuidad de Navarro por su carisma y porque una ruptura podría ser muy impopular. La junta directiva, no obstante, quiere reducir notablemente su ficha. El deseo del club es que cobre entre un millón y un millón y medio durante la próxima temporada. También le ofrecerá un cargo en el organigrama técnico cuando se retire. El escolta, sin embargo, cree que todavía tiene cuerda para rato.