La rabiosa actitud de García Valdecasas contra el periodismo independiente

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El presidente de MCM censura a algunos medios por el tratamiento que han hecho del juicio de su empresa contra el Barça

Gerard Mateo

Proyecto de la fachada de la Masía como soporte publicitario ideado por MCM y el presidente de la empresa, Antonio García Valdecasas
Proyecto de la fachada de la Masía como soporte publicitario ideado por MCM y el presidente de la empresa, Antonio García Valdecasas

17 de marzo de 2015 (16:54 CET)

El FC Barcelona espera la sentencia favorable de uno de los juicios en los que está implicado. La demandante, Muro Cortina Modular (MCM), reclama 100 millones de euros a la entidad por incumplimiento del contrato de explotación publicitaria de la Masía. Todos los elementos indican que el juez dará la razón al club, hecho que el presidente de la compañía todavía no ha digerido: Antonio García Valdecasas ha censurado a algunos periodistas que no han tratado este contencioso como él querría.

El linaje de los García Valdecasas cuenta con abogados, médicos, y políticos de ideología conservadora de renombre en la historia de España. El presidente de MCM es una de las 300 personas que tienen este apellido compuesto en el país. Y, seguramente, uno de los que da más guerra. El demandante ha iniciado una pseudocampaña de censura a los informadores contrarios a sus intereses, entre los que se encuentra Diario Gol. Critica lo que considera falta de independencia de este medio, y así se lo ha transmitido a uno de los colaboradores de la publicación, a quien desliza que sus periodistas no contrastan ciertas informaciones.

Bloqueo en Whatsapp

El mismo empresario, curiosamente, ha bloqueado en el Whatsapp a uno de los periodistas de este medio que buscaba contrastar unas declaraciones emitidas en el primer día del juicio contra el Barça. Leyó el mensaje y olvidó contestarlo. Era el 2 de marzo. Un día después, cortó la conexión de manera indefinida con el redactor, supuestamente por inconformidad con el tratamiento del contencioso que había planteado el medio. El empresario había perdido el control sobre la información que durante meses filtró a periodistas y usuarios de Twitter, incumpliendo incluso la cláusula de confidencialidad firmada con el Barça. Para darle un carácter mediático al juicio no dudó en contratar los servicios del controvertido abogado y exbanquero Mario Conde.

García Valdecasas, un personaje altivo y con nula experiencia en el sector de la publicidad en fachadas, según se desprende de las declaraciones de los testigos del juicio, está obsesionado con derrocar a la junta directiva actual. A pesar del interés que ha mostrado hasta la fecha por controlar la información, en el juzgado mostró desidia, bostezó varias veces y consultó el móvil otras tantas. Tal vez para hacer retuits de informaciones de sus medios amigos contrarias a la cúpula del club. Porque los más de nueve mensajes diarios que publica de media en la red social van en la misma dirección.