La Policía detiene al propietario del Parma por blanqueo de capitales

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El club corre peligro de desaparición por la deuda que arrastra y la situación institucional que atraviesa

El propietario del Parma, Giampietro Manenti

18 de marzo de 2015 (10:55 CET)

Peor, imposible. El Parma da sus últimos coletazos en plena crisis institucional, deportiva y económica. Amenaza quiebra y parece que solo un milagro es capaz de revertir la situación. La última desdicha es la detención de Giampietro Manenti, presidente y propietario de la entidad, por blanqueo de capitales. La Guardia de Finanza (Policía financiera) ha arrestado a primera hora al máximo dirigente gialloblu y a otras 21 personas tras la realización de decenas de registros en el marco de la operación GFB-Oculus.

La situación del Parma viene de lejos. Perdió la plaza europea a finales de la temporada pasada por impagos y hoy es colista de la Serie A con nueve puntos. En las últimas semanas ha suspendido dos encuentros por la incapacidad económica de abrir el estadio y por la imposibilidad de pagar los viajes y los salarios.

Esta temporada, el anterior presidente, Tommaso Ghirardi, vendió el club por un euro a Manenti, de 45 años, quien prometió la inyección de un dinero que todavía no ha llegado. Ni llegará. La deuda de la entidad asciende a 50 millones de euros: si consigue saldarla, comenzará de cero en el fútbol profesional; si desaparece el club, empezará de nuevo desde las categorías de aficionados. El préstamo de la liga italiana al Parma para que termine la temporada tampoco parece suficiente.