La nueve sede social del Barça ha costado 2,7 millones de euros

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El antiguo ‘Picadero' tendrá una función social y económica además de convertirse en el Auditori 1899

07 de marzo de 2013 (21:16 CET)

El FC Barcelona ha inaugurado su nueva sede social este jueves. El edificio, conocido hasta ahora como Palau Blaugrana 2, tendrá una función multiusos donde básicamente se desarrollarán tareas de tipo social y económico. En 1974, el Barça pagó 40 millones de pesetas para adquirir esta propiedad. El coste de las obras de rehabilitación de los 4.000 metros cuadrados que ocupa entre sus dos pisos ha sido de 2,7 millones de euros, y las ha dirigido el arquitecto Albert Blanch.

Popularmente conocida como el ‘Picadero', la nueva sede del área social del club fue el estadio del Picadero Jockey Club entre finales de los años 60 y principios de los 70. Hasta que los terrenos fueron comprados por el Barça. Ahora, será un punto de encuentro para el barcelonismo y acogerá la Oficina de Atención al Barcelonista (OAB), la Oficina de Atención al Peñista (OAP), la Oficina de Atención Especializada (OAE) y la Oficina del Síndico de Socios. Además, incorpora una cafetería, un centro de acreditaciones, un almacén con zona de vestuarios y la nueva agencia de viajes del club.

El sueño de Cardoner

El edificio también contará con un espacio destinado a lo que ha sido bautizado como Auditori 1899. Una sala independiente de 650 metros cuadrados con capacidad para 600 personas que acogerá eventos de diferente índole. Con esta obra el club también gana una nueva puerta de acceso al Camp Nou, que se denominará acceso 15 A y que tendrá conexión directa con el barrio de Les Corts.

Jordi Cardoner, vicepresidente del área social del club, ha presidido la presentación de la nueva sede este jueves. Durante su intervención, no obstante, han primado las referencias a las nuevas medidas de seguridad del club con "la única intención de preservar la seguridad del socio", según ha expuesto Cardoner. El vicepresidente y nieto de Nicolau Casaus ha pedido "paciencia" a los aficionados, tras el incidente de la bengala, y ha asegurado que "no habrá grada de animación y tampoco la promoveremos", renunciando a su principal sueño y ambición desde que está en la Junta Directiva del Barça.

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