La marca España se hunde en el negocio del deporte

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Expertos del sector explican, durante el clúster Indescat, que Barcelona es un reclamo muy bueno

Andrea Fuentes, en Esplugues de Llobregat | Víctor Malo

29 de noviembre de 2012 (19:36 CET)

La industria del deporte tampoco escapa a la crisis. Su capacidad de reinvención y de adaptación, sin embargo, ofrece muchas oportunidades al sector. Además, la marca Barcelona tiene mucho más prestigio que la marca España, en claro retroceso. Estas son las principales conclusiones a las que llegaron, este jueves, cuatro empresas del sector en el segundo aniversario del clúster Indescat, que aglutina a 38 empresas catalanas del deporte. 

"La marca España no es para llevarla por bandera", comentó Juan Porcar, consejero delegado de Alesport. Eso sí, "Barcelona es un reclamo muy bueno", matizó inmediatamente. "Barcelona es un referente y tiene credibilidad", manifestó Anna Pruna, ex secretaria general de l'Esport y actual directiva de Eurofitness. "España no nos favorece como marca en el sector del deporte, pero Catalunya y Barcelona van sumando", recalcó David Camps, director general de Original Buff. "Los abanderados que tenemos son referentes a nivel mundial", sentenció Pere Munar, gerente de área de Sport Nutrition de Bioiberica, en referencia a los hermanos Gasol y al equipo de natación sincronizada.

La clave del éxito

En Catalunya hay más de 500 empresas del deporte, que facturan más de 4.000 millones de euros. Pese a la actual recesión económica, los cuatro representantes sostuvieron que la clave del éxito radica en "la búsqueda de nuevas oportunidades", "la adaptación" y la "innovación". Los presentes también hicieron hincapié en encontrar soluciones a las necesidades de los consumidores. "Tenemos que ofrecer un valor añadido o no convertiremos el aumento en la práctica del deporte en un negocio", recalcó Camps.

En su análisis, todos coinciden en que el mercado catalán está "saturado" y que el futuro de sus empresas pasa por la internacionalización de los productos y los modelos. "Las oportunidades de crecimiento están más fuera que dentro, porque están más abiertos a la innovación y practican más deporte", comentó Camps. Munar, por su parte, aseguró que "el negocio debe ser universal". Otra de las claves del éxito es la tendencia a la especialización y a las alianzas entre empresas para ofrecer un producto mejorado y más asequible para los bolsillos.

Gasto medio de 360 euros por deportista

Los empresarios reconocen que las sinergias han cambiado, hasta el punto que el deporte se concibe como una necesidad de la sociedad actual. Eso ha llevado a variar la clásica segmentación del público (edad, sexo) por una nueva, en la que cada deportista va evolucionando y va pasando por diversos segmentos (el sport-lover, el asiduo, el que lo practica de vez en cuando, el que lo ve como una utopía). "Tenemos que adaptarnos, ver hacia dónde tienden los segmentos", aseguró Pruna.

Como curiosidad, Munar desveló que cada deportista invierte unos 30 euros mensuales (360 euros al año) en consumo de productos para la práctica de ejercicio físico.

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