La Juventus es el primer y único club de Italia con estadio propio

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La Roma seguirá sus pasos con la construcción del Stadio Della Roma en 2016

Mosaico en el Juventus Stadium, bajo el escudo del club que preside el estadio

04 de enero de 2015 (23:34 CET)

El Juventus Stadium fue inaugurado el 8 de septiembre de 2011, como primer estadio de Italia en ser propiedad del club al que acoge. Hasta ese momento, la Juventus había jugado de alquiler en el Stadio Delle Alpi. La entidad bianconera compró dicho estadio al ayuntamiento de Turín en el año 2003. En un principio, surgió la idea de reformarlo, y hacer de ese estadio frío y enorme un espacio concebido para el fútbol.

En lugar de la reforma, el club de los Agnelli decidió demolerlo en 2009 e iniciar las obras de un nuevo estadio digno de la magnitud del club con más seguidores de Italia. El resultado se puede ver hoy en el Juventus Stadium. La decisión de la Juventus ha sentado todo un precedente en los clubes de fútbol italianos.

Los grandes clubes, tras sus pasos

Por el momento, la Roma ya ha presentado un proyecto para ser propietario de su estadio. El Stadio Olimpico, donde juega en la actualidad, es propiedad del Comité Olímpico Italiano. Además, la Roma lo comparte con la Lazio, su eterno rival. Su nueva casa se llamará Stadio Della Roma, y tendrá capacidad para 52.000 personas. El club espera jugar sobre su césped en la temporada 2016/17.

El rumor de que el Milan quiere hacerse con el estadio de San Siro ha surgido en numerosas ocasiones. En 2013, la prensa italiana habló de un cheque de 60 millones que Fly Emirates, patrocinador del Milan, habría preparado para que San Siro dejara de ser propiedad del ayuntamiento de Milán. Lo cierto es que todavía no se ha concretado nada.

Estadios antiguos

En la actualidad, la mayoría de estadios italianos pertenecen al ayuntamiento de la ciudad donde se encuentran. En muchos casos, los clubes pagan un alto precio al consistorio por disponer de las instalaciones. En algunas ocasiones, los gobiernos municipales no se hacen cargo de las obras de mejora de las infraestructuras, y los estadios muestras señales de degradación.

La construcción de muchos de ellos data de los años 1920 y 1930, durante la dictadura de Mussolini. El Luigi Ferraris que comparten el Génova y la Sampdoria (1911), el Renato Dall'Ara, del Bolonia (1927), y el Ennio Tardini, del Parma (1923), son los más antiguos.

San Paolo, el estadio del Nápoles, fue declarado en ruinas por el ayuntamiento, al anegarse el terreno de juego tras unas fuertes lluvias en 2001. El Nápoles tuvo que jugar sus partidos como local en otro estadio, hasta que el ayuntamiento costeó las obras de San Paolo.