La junta de Laporta se defiende con ataques a Rosell y Faus

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Los 17 demandados acusan a la directiva actual de obtener 32 millones de beneficios a costa de la polémica disputa con Sogecable

Sandro Rosell, acosado a la salida de la Ciudad de la Justicia de Barcelona | EFE

16 de septiembre de 2014 (23:42 CET)

Dicen que no hay mejor defensa que un buen ataque. Esa es la estrategia que han asumido los 17 exdirectivos del Barça demandados por el propio club tras una votación realizada por los socios en la asamblea de compromisarios del 16 de octubre de 2010. En las dos sesiones que van del juicio sobre la acción de responsabilidad, los demandados han atacado y los demandantes, es decir los que reclaman, se han defendido.

Fuera del juzgado, algunos de los 16 abogados que participan en el juicio aseguran que la reclamación que interpuso el Barça contra Joan Laporta y los suyos no se sostiene. Así lo manifestaron a Diario Gol dos de los letrados de la parte demandada, que prefirieron mantenerse en el anonimato: "No hay por donde cogerlo, no tienen razón. Hoy ha quedado claro que la provisión de gastos fue excesiva y que la junta de Rosell se benefició de 32 millones. Hay que restarlos de los 47,6 millones de pérdidas".

Javier Faus, vicepresidente primero del club, fue sometido a un exhaustivo interrogatorio de dos horas que empezó con sobriedad, como pez en el agua, pero del que salió algo tocado, según manifestó el propio juez, José Manuel Martínez Borrego. El vicepresidente económico, que reconoció haber formulado en 2010 las cuentas objeto de disputa en base a la auditoría de Deloitte, no supo dar explicación a tres partidas económicas que figuran en las memorias del club y que se derivan del conflicto judicial con Sogecable: 12,7 millones, 18 millones y 1,8 millones más. En total, 32,5 millones.

Los entresijos del conflicto con Sogecable

Esa es, precisamente, la cuantía que los abogados de los demandados aseguran que terminó computando como beneficio en el segundo ejercicio del mandato de Sandro Rosell: "El club tuvo beneficios de 49 millones de euros en el ejercicio 2011-12. Ello coincidió con dos transacciones procedentes de Sogecable, por otros litigios abiertos, que se saldaron por importe similar al que debía el club y se ejecutó en 2009".

La disputa con Sogecable se ha convertido en el eje conductor del litigio. Según Faus, el club se vio forzado a provisionar 37,9 millones de euros en la partida de gastos porque había dos sentencias desfavorables, que anticipaban que se acabaría teniendo que pagar aunque se agotasen todas las vías. Con Rosell al mando, el club no quiso recurrir en última instancia y asumió ese pago, que quedó computado en el último ejercicio de Laporta. "Hubiese sido injusto imputar esos 37,9 millones en el ejercicio 2010-11", aseguró Faus.

El quid de la cuestión

El pago a Sogecable se produjo en diciembre de 2011, pero como ya estaba provisionado no computó como gasto en la memoria del ejercicio 2011-12, según defienden los abogados de la parte demandada. En cambio, sí que computaron como ingresos las tres cantidades antes citadas, que Sogecable debía al Barça por otras disputas jurídicas que mantenían abiertas: Barça TV, Pay per view y la explotación de los derechos de imagen del club. Aquí radica el quid de la cuestión.

Más allá de este controvertido punto, durante las declaraciones de Rosell y Faus se puso un poco de luz en las problemáticas con los devaluados terrenos de Viladecans, la resolución del contrato para la venta de los terrenos de Sant Joan Despí y los cobros pendientes con Mediapro. Sin embargo, faltan por aclarar algunos conceptos contables como el valor de Henry cuando fichó por el New York Red Bull o lo que realmente dejó de cobrar el Barça por el 'caso Baena'.

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