La inversión en aplicaciones deportivas superará los 300 millones de euros

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La gratuidad y reducción de precios ha hecho que los ingresos se multipliquen por 10 en el último año

El modelo Mi Coach de Adidas

15 de enero de 2013 (17:49 CET)

Las aplicaciones deportivas están en auge. Ya sean para móvil, o simples gadgets que pueden conectarse al cuerpo o a la ropa, se están convirtiendo en un elemento básico para el deportista autónomo. Aquél que no tiene entrenadores ni nadie a su servicio más que su propio esfuerzo y que entrena por su cuenta. Ese es el motivo del éxito de las aplicaciones, cuyo mercado va camino de triplicarse en los próximos años, hasta el punto de que la inversión prevista para 2016 es de más de 300 millones de euros. En 2010 fue de unos 90 millones, según publica el diario El País.

Las aplicaciones para el deporte han evolucionado mucho desde 2010. Entonces, la mayoría eran de tipo premium, es decir de pago. Mientras que ahora están de moda las denominadas aplicaciones freemium, cuya descarga e instalación es gratuita, pero solamente ofrece servicios básicos. La totalidad de prestaciones, así como las versiones más avanzadas siguen siendo de pago. Pese a ello, los precios se han reducido de forma notable desde 2010, a la mitad aproximadamente, y, en cambio, los ingresos se han multiplicado por 10 en el último año.

El software del deportista


Muchas de estas aplicaciones van enganchadas al cuerpo del atleta y sirven para medir las constantes vitales de su organismo, así como muchos otros factores como la hidratación del cuerpo, las calorías, la tensión, el estrés, la relajación o el peso. Es el caso de la camiseta electrónica E39, que mide los latidos del corazón, la respiración y la simetría corporal del atleta. Por lo general, se trata de softwares especialmente utilizados por corredores y ciclistas ya que, además de aspectos dietéticos o cardiovasculares, sirven para controlar las distancias recorridas y los mejores tiempos. Aunque las marcas Nike y Adidas tienen sus propios sistemas, en su mayoría, las aplicaciones son para móvil, tanto en versión iPhone como Android.

Algunos ejemplos son los siguientes: Runkeeper es una de las aplicaciones de running y tracking más completas, y marca aspectos como el ritmo de carrera, la cantidad de kilómetros recorridos o el desglose del ritmo por kilómetro. Weighbot es una aplicación que ayuda a medir el peso del deportista, o del que no lo es. Lose It se centra más en la alimentación, y hace un seguimiento de las calorías del cuerpo entre otros aspectos. Cyclometer GPS es una aplicación pensada para los ciclistas, y mide todo tipo de datos relativos a la ruta escogida además de incorporar GPS.

Motivación

También están las aplicaciones que se basan en retos: 100 pushups tiene como objetivo que el usuario sea capaz de realizar 100 flexiones seguidas y, a tal efecto, prepara un plan de entrenamiento. Del mismo modo que Easy to 5k, cuyo fin es que el deportista pueda correr 5 km con soltura en dos meses.

En la mayoría de casos, estas aplicaciones usan técnicas motivacionales, que tratan de huir de la rutina y librar de la pereza al usuario. Teemo y Bit Jim son dos buenos ejemplos en este sentido. Asimismo, hay que destacar el papel de redes sociales especializadas en esta materia, como Fitocracy o Health Rally, que mediante la interacción con otros usuarios buscan motivar al deportista, o al que simplemente quiere adelgazar y cumplir una dieta.

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