La Fórmula 1 estudia tres alternativas para evitar accidentes como el de Jules Bianchi

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La Federación Internacional del Automovilismo maneja diversos escenarios con el objetivo de garantizar la integridad de los pilotos a 300 km/h

Las tres alternativas que estudia la FIA para evitar accidentes como el de Bianchi

02 de noviembre de 2014 (22:00 CET)

El grave accidente que mantiene a Jules Bianchi en estado crítico ha abierto un debate en la Fórmula 1 sobre la seguridad de los conductores. El piloto del equipo Marussia impactó con la cabeza contra la grúa que retiraba el vehículo de Adrian Sutil (Sauber F1 Team). La Federación Internacional del Automovolismo (FIA) maneja tres alternativas para evitar tragedias como la acaecida en el GP de Suzuka, el 5 de octubre.

La solución que está tomando fuerza en los últimos días es la sustitución de las grúas que retiran los coches averiados por helicópteros. El aparato en ningún caso tocaría suelo, y trasladaría los monoplazas a un lugar seguro por el aire. En caso que un bólido saliera de pista en la zona de otro accidentado, las opciones de colisión con el helicóptero serían nulas, mientras que un impacto contra el coche accidentado no tendría las consecuencias que ha tenido el choque de Bianchi. La empresa suiza Air Zermatt se ha ofrecido a la FIA para este cometido. Esta técnica funcionó en campeonatos anteriores, como ocurrió en la A1GP en 2005.

Coches cerrados y limitador de velocidad

Otra alternativa que planea desde hace tiempo sobre el Gran Circo es cerrar los coches. Los pilotos quedarían protegidos en una cabina. La cabeza es la parte más vulnerable de los conductores de Fórmula 1. Los últimos accidentes graves han tenido relación con impactos craneales. Felipe Massa recibió el impacto de un muelle en la cabeza en el GP de Hungría 2009. María de Villota se estrelló contra la rampa de un camión, al nivel de la cabeza, durante unos entrenamientos en 2012.

La tercera vía es la supresión del coche de seguridad y la implantación, en su lugar, de un sistema que frene el coche sólo en los tramos en los que ha habido un accidente o una salida de pista. Un delta-time (hacer un tiempo determinado con coche de seguridad) o el Código 60 (apretar un botón y el coche reduce la velocidad en los tramos señalados), como ocurre en las 24 horas de Le Mans, son alternativas. El inconveniente de este método es que los pilotos apurarían la frenada, con el peligro que conlleva que te puedan dar por detrás. La FIA puede implantar una de las tres soluciones o más de una a la vez. Incluso, pensar en otras alternativas.

Bandera roja

Esta temporada, sin embargo, concluirá con la paralización de la carrera cada vez que haya un accidente o una salida de pista. Bandera roja. Los pilotos, además, piden la salida del coche de seguridad al circuito cada vez que una grúa esté dentro o en los márgenes del asfalto.

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