La Fiscalía mete a Messi en el mismo saco de Sánchez Vicario

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Los dos deportistas de élite siguieron un manual idéntico para defraudar a Hacienda

Messi posa para Dolce&Gabbana

13 de junio de 2013 (02:33 CET)

Messi no ha sido ningún innovador en el fraude a Hacienda que, según la Fiscalía, ha cometido el mejor delantero del mundo. El padre del jugador, Jorge Horacio Messi, siguió los pasos de Emilio Sánchez, padre de la extensita Arantxa Sánchez Vicario, cuando decidió montar una estructura de empresas pantalla en el extranjero que le permitiera evadir los millones que se preveía ganaría con su hijo.

Al igual que los Sánchez-Vicario, los Messi montaron un conglomerado de empresas fantasma en Belice y Uruguay, dos paraísos fiscales, que servía como base de una compleja ingeniería financiera destinada a evadir los impuestos que le corresponden tributar, por ley, en España.

Fraude calcado

Messi, según la investigación, ha defraudado a Hacienda prácticamente la misma cantidad que desvío en su momento Arantxa: unos 4 millones de euros. La fortuna del futbolista, que podría enfrentar en un futuro una pena de cárcel, fue administrada hasta los 18 años por sus padres que habían solicitado al exmanager y actual agente de la FIFA, Rodolfo Schinocca, el montaje de las empresas pantalla en el extranjero para evadir a Hacienda.

Poco después de cumplir la mayoría de edad, en el 2006, Messi rompió relaciones con Schinocca --a quien acusó de falsificar la firma de su madre para beneficiarse de sus contratos publicitarios-- pero volvió a edificar desde cero una estructura similar.

El mismo destino había transitado años antes Arantxa Sánchez Vicario quien, tras la demanda de Hacienda, decidió levantar su dedo acusador contra sus padres. Arantxa dejó ver que ella era muy joven y que fue engañada por su padre en todo el proceso de evasión de dinero. Pero los Messi, al menos hasta ahora, se han mantenido como una piña.

El precedente de Xabi Alonso y Mascherano

La estructura defraudadora que presuntamente levantaron los Messi es también muy similar a la que diseñaron en 2006 y 2007 su compañero de club Javier Mascherano y su rival en el campo, el madridista Xabi Alonso.

Mascherano y Alonso utilizaron al empresario catalán Ignasi Maestre para desviar las ganancias provenientes de los derechos de imagen a través de empresas en Madeira. Desde allí, el dinero se remitía a otras sociedades sin actividad alguna en Panamá, según un trabajo periodístico de Joao Martins, investigador de la trama y miembro del Observatorio contra el fraude, y difundida el año pasado por la televisión portuguesa. Ambos futbolistas defraudaron un millón de euros, según la investigación.

Messi supuestamente cedió todos los derechos de imagen a empresas radicadas en Uruguay, donde Arantxa Sánchez Vicario también envió su dinero para escapar del control del fisco. La tenista fue condenada a devolver los impuestos reclamados por Hacienda, algo que, según Sánchez Vicario, la llevó al borde de la quiebra.

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