La FIFA amenaza el negocio de los fondos de inversión

stop

Blatter se propone que los clubes no se vean obligados a traspasar jugadores en contra de su voluntad

Joseph Blatter

30 de septiembre de 2014 (11:37 CET)

La FIFA anunció el pasado viernes su firme voluntad de acabar con la práctica conocida como "third party ownership" (TPO). Se trata de algo muy común hoy en día: la propiedad de los derechos económicos de los futbolistas en manos de terceros. Blatter anunció que el deseo de la FIFA es acabar con estas actividades de manera gradual, y anunció "un periodo de transición". En un principio, la FIFA descartó investigar estas prácticas, a pesar de las presiones de la UEFA y FifPro, el sindicato de jugadores, según El Confidencial.

Cuando se habla de derechos en manos de terceros, se asocia la idea a los fondos de inversión. Pero no todas las sociedades "dueñas" de futbolistas son de esta índole. En muchas ocasiones se trata de bancos, agencias deportivas, agentes, o incluso particulares.

¿Qué son los TPO?

Para comprender el concepto del TPO, hay que distinguir entre los derechos económicos y los derechos federativos de un deportista. En el caso de la propiedad de terceros, sólo se tiene potestad sobre los derechos económicos. Los derechos federativos pueden pertenecer solamente a los clubes. La práctica más común de estos "terceros" es la de prestar dinero hoy a cambio del porcentaje del traspaso de un jugador en un futuro. Así, los clubes se ven obligados a vender a un determinado jugador, cuyos derechos son propiedad de la sociedad que les prestó dinero.

Existe el caso de Marcos Rojo. Doyen Sports, propietario de sus derechos económicos, exige al Sporting de Lisboa el 75% del dinero que el Manchester United pagó por el central argentino. El club lisboeta tuvo que vender los derechos económicos del jugador en el verano de 2012, debido a su situación económica. La coyuntura económica obliga a los clubes a buscar otro tipo de inversores para realizar los fichajes.

Jorge Mendes

The Guardian explica que Jorge Mendes está envuelto en este tipo de operaciones. Según el rotativo inglés, Mendes y Peter Kenyon (exdirectivo del Manchester United), invirtieron en futbolistas unos 100 millones de euros. Ente 2010 y 2011, Mendes participó en el 68% de las operaciones efectuadas por los grandes clubes de Portugal: Benfica, Sporting y Oporto. El propio Mendes admitió que existe un conflicto de intereses: La FIFA prohíbe que un representante tenga intereses económicos fuera de su actividad de representación.

 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad