La Federación Catalana de Balonmano sale del concurso de acreedores

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El juez concursal, a falta de levantar la situación de concurso de forma oficial, aprueba una quita de la deuda del 60% con vencimiento a ocho años

Tomás Moral, presidente de la Federació Catalana d'Handbol

02 de julio de 2014 (23:48 CET)

La Federación Catalana de Balonmano (FCH) coge oxígeno después de un año difícil. A mediados de junio de 2013 se acogió al concurso voluntario de acreedores y, un año después, sale de la situación concursal sana y salva. Este miércoles se aprobó el convenio de acreedores que permite seguir con vida al máximo organismo del balonmano catalán.

A falta de que el juez concursal levante la situación de concurso de forma oficial –lo que tardará unas tres semanas aproximadamente–, la Federación ya puede empezar a hacer planes de futuro. Todo gracias al apoyo de sus acreedores: el 95,7% se posicionó a favor del acuerdo para la subsistencia de la entidad que preside Tomás Moral mientras que solamente el 4,3% lo hizo en contra. Se registró un 71,19% de participación.

Deben 4,2 millones

Las condiciones del convenio de acreedores contemplan una quita de la deuda del 60%, como ya avanzó Diario Gol hace algunas semanas. El pago total de la deuda se realizará con vencimiento a ocho años vista. Es decir, en 2022 tienen que estar saldado el 40% de los 4,2 millones que deben. Un millón se corresponde con la deuda ordinaria y 3,2 millones son la denominada deuda privilegiada: bancos, Seguridad Social y Hacienda.

Sin embargo, todavía no está garantizada al ciento por ciento la supervivencia del organismo catalán. La decisión para efectuar el traspaso de las instalaciones deportivas del PEM Guiera al Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès se aplazó la semana pasada. La alcaldesa, Carme Carmona, retiró el citado punto del orden del día del pleno del Ayuntamiento ante la oposición de algunos grupos políticos a la decisión que, en principio, iba a contar con una mayoría a favor. Especialmente, tras el positivo informe que redactó la Generalitat de Catalunya.

Pendientes de Cerdanyola y de la Generalitat

De cerrarse, el acuerdo comportará el pago de 3,3 millones de euros a la Federación para que Cerdanyola asuma la propiedad del lujoso polideportivo y pueda garantizar la actividad física de sus conciudadanos durante los próximos años.

La tercera condición indispensable –tras la aprobación del convenio de acreedores y la todavía pendiente formalización del acuerdo con Cerdanyola– para que la 'Fede' no desaparezca está en manos de la Generalitat. Consiste en la prestación de ayudas económicas por parte de la Secretaría de l'Esport de la Generalitat y de la UFEC.

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